12 DE ABRIL HECATOMBE POLÍTICA

Inicialmente 41 partidos políticos estaban aptos para las Elecciones Generales del 12 de abril; al formarse tres alianzas electorales: Unidad Nacional, conformada por: Partido Popular Cristiano, y partido Unidad y Paz; Fuerza y Libertad, integrada por: Fuerza Moderna, Batalla Perú y Peruanos Unidos Somos Libres; Venceremos, constituida por: Nuevo Perú, Por el Buen Vivir y Popular y Voces del Pueblo; se redujo a 37 el número de listas de postulantes, con la salida de Acción Popular, ante serios problemas internos, sus Elecciones Primarias fueron declaradas nulas; disminuyendo a 36 los competidores a la Presidencia de la República; con el deceso, en accidente de tránsito en plena campaña electoral, de Napoleón Becerra del Partido de Trabajadores y Emprendedores, decreció a 35 los postulantes, pueden continuar los candidatos a la primera y segunda vicepresidencia de la República, no es lo mismo; por último, con un candidato ausente, por estar en condición de “prófugo” de la justicia o “a buen recaudo”, Vladimir Cerrón del Partido Perú Libre, hace, en la práctica, hay 34 candidatos presidenciales activos.
Lo más intrigante, es el casi nulo activismo ciudadano en los espacios de participación, llámese Juntas Vecinales Comunales, a cargo de los Gobiernos Locales, no existen fuera de Lima; no confundir con la Juntas Vecinales de Seguridad Ciudadana, fomentado por la Policía Nacional del Perú; por otro lado, no funcionan los Consejos de Coordinación Local provinciales y distritales; los procesos de Presupuesto Participativo, mayormente, concurren los allegados de los alcaldes, encima, una mínima parte de organizaciones de la sociedad civil; no se promueven las audiencias ciudadanas, los cabildos abiertos; los vecinos no asisten a las sesiones de concejo municipal (son públicas), muchas municipalidades no las transmiten, en tiempo real por las redes sociales, es decir, no se ve intervención vecinal efectiva ni transparencia institucional real.
Sin embargo, ha habido un derrame de partidos políticos y una plaga de candidatos. ¿Cómo explicar la apatía política de la ciudadanía, con el excesivo número de fórmulas presidenciales y listas parlamentarias? Ello denota inquietante fragmentación política, genera pandemónium electoral, propicia dispersión del voto, obstaculiza edificar necesarios consensos, dándose una inexplicable paradoja “a más desafección política, más apetito por el poder político”.
Se augura, por lo menos veinte partidos políticos, no van a pasar la valla electoral, es decir, se van a extinguir, terminarán de desaparecer los partidos tradicionales, le seguirán los partidos regionales, correrán la misma suerte los partidos “inexistentes”, de ahí lo de “12 de abril hecatombe política”; también entrarán en cuestión las encuestas difundidas hasta el día permitido por la ley, cuyos porcentajes asignados a los candidatos y listas, no coincidirán con los resultados de los comicios. ¿Por qué?
