Vehículos siniestrados invaden parque Duhamel en pleno centro de la ciudad
CONVIERTEN ZONA EN DEPÓSITO INFORMAL
Al menos 20 vehículos retenidos por accidentes en la jurisdicción de la comisaría de Palacio Viejo permanecen estacionados frente al parque Duhamel, en pleno Centro Histórico de Arequipa. La medida, aplicada en 2025 para descongestionar calles cercanas a dependencias policiales, hoy es cuestionada por comerciantes y vecinos por su impacto urbano, patrimonial y vial.
La solución aplicada para despejar la primera cuadra de la calle Palacio Viejo terminó trasladando el problema a otro punto sensible del Cercado. Frente al parque Duhamel, en la calle Dean Valdivia, permanecen al menos 20 vehículos siniestrados, varios de ellos con daños severos, ocupando espacios de estacionamiento y parte de la vía en una de las zonas comerciales y patrimoniales más transitadas de la ciudad.
El origen de esta situación se remonta a febrero de 2025, cuando la Municipalidad Provincial de Arequipa dispuso reservar la zona azul del parque Duhamel para vehículos de las comisarías de Palacio Viejo y Santa Marta, además de la USE. El acuerdo contempló 25 espacios, con el objetivo de retirar unidades policiales y siniestradas que ocupaban las fachadas y zonas rígidas frente a dichas dependencias.
La medida comenzó a ejecutarse a inicios de abril de 2025. Entonces, la comuna informó que retiró 18 vehículos que permanecían frente a la comisaría de Palacio Viejo y los trasladó a estacionamientos administrados por la Beneficencia, principalmente al parque Duhamel y a la calle Piérola, como parte de una estrategia para mejorar la transitabilidad en el centro de Arequipa.
En ese momento, las autoridades defendieron la reubicación como una salida práctica ante la falta de infraestructura policial para custodiar vehículos retenidos.
Pero la mejora prometida para Palacio Viejo abrió un nuevo foco de conflicto en Duhamel. Comerciantes del sector cuestionaron desde abril de 2025 que la reubicación afectaba la imagen del Centro Histórico, reducía la disponibilidad de estacionamientos para clientes y golpeaba la dinámica económica de galerías y negocios del entorno. Algunos incluso realizaron un plantón para exigir la reversión de la medida.
La controversia escaló cuando la Defensoría del Pueblo exhortó a la Municipalidad Provincial de Arequipa a reubicar las unidades estacionadas frente al parque Duhamel. Sin embargo, la comuna respondió que no retiraría los vehículos, alegando que se encontraban dentro de una zona azul habilitada para estacionamiento y que la decisión beneficiaba al interés general al descongestionar la calle Palacio Viejo. También precisó que la PNP no pagaría por ocupar ese espacio debido a un convenio con la Beneficencia Pública.
El problema no es menor si se considera que el Centro Histórico de Arequipa fue inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial en el año 2000 y es reconocido oficialmente por el Estado como un conjunto urbano de valor excepcional por su arquitectura en sillar y su relevancia cultural. La permanencia prolongada de chatarra vehicular y unidades accidentadas en ese entorno tensiona cualquier discurso oficial sobre conservación y orden urbano.
La discusión además se inserta en una ciudad cada vez más presionada por la congestión. En enero de 2026, la Sunarp informó que el parque automotor de Arequipa bordea las 479 mil unidades y que las inscripciones crecieron cerca de 25 % en 2025, mientras la infraestructura vial sigue prácticamente intacta. En ese contexto, cada carril ocupado y cada zona azul inmovilizada agravan un sistema ya sobrecargado.
Según los propios comerciantes de la zona, varias de las unidades llevan más de dos meses en el lugar porque las diligencias policiales por accidentes de tránsito no concluyen y sus propietarios no pueden retirarlas. Esa explicación coincide con el diagnóstico que la propia comuna expuso en 2025: la Policía retiene vehículos, pero no cuenta con infraestructura suficiente para almacenarlos sin invadir la vía pública o los espacios de estacionamiento del centro.

Lo que hoy ocurre en el parque Duhamel revela que Arequipa no resolvió el problema de fondo: solo lo desplazó. Se liberó parcialmente la frentera de la comisaría de Palacio Viejo, pero al costo de instalar un depósito informal de vehículos siniestrados en pleno corazón comercial y patrimonial de la ciudad. Sin una solución definitiva —depósitos adecuados, plazos claros para diligencias y coordinación real entre PNP, municipalidad y Beneficencia— el Centro Histórico seguirá pagando el precio de una medida concebida como alivio temporal y convertida en una carga permanente.
