Más de 5 mil niños menores de 3 años sufren anemia en Arequipa y Caylloma.
La Red de Salud Arequipa-Caylloma reportó que 5 314 niñas y niños menores de 36 meses fueron diagnosticados con anemia en 2025, tras el tamizaje de 20 692 menores. Aunque las autoridades sostienen que la cifra viene bajando, la enfermedad sigue golpeando con fuerza a la primera infancia y mantiene niveles críticos en Caylloma.
Más de 5 mil niños menores de tres años viven hoy con anemia en el ámbito de la Red de Salud Arequipa-Caylloma, una cifra que vuelve a poner a la primera infancia en el centro de la preocupación sanitaria regional. Según la coordinadora de la Lucha contra la Anemia, Maricel Bedoya, durante el 2025 se tamizó a 20 692 menores y 5 314 fueron diagnosticados con esta enfermedad, equivalente al 26 % del total evaluado.
El dato adquiere mayor gravedad porque se concentra en la etapa más decisiva del desarrollo infantil. Bedoya advirtió que hasta los tres años de edad se forma el 90 % del potencial de habilidades cognitivas del ser humano, por lo que la anemia en ese periodo puede dejar secuelas que luego se expresan en el aprendizaje, el rendimiento escolar y las oportunidades futuras.
La situación es todavía más delicada en Caylloma. De acuerdo con la Red de Salud Arequipa-Caylloma, esa provincia registra una incidencia de 35 %, y en distritos como San Antonio de Chuca, Caylloma y Coporaque la afectación alcanza a cerca de la mitad de la población infantil menor de 36 meses. Ese patrón confirma que la enfermedad no impacta por igual y golpea con mayor dureza a zonas con mayores brechas sociales y geográficas.
Aunque el sector Salud sostiene que hay una reducción gradual, el problema sigue lejos de estar controlado. La propia red sanitaria informó que los diagnósticos pasaron de casi 6 000 casos en 2023 a 5 700 en 2024 y 5 314 en 2025. La tendencia es descendente, pero todavía insuficiente para una región donde el problema se mantiene por encima de niveles aceptables.
Una de las mayores dificultades es que la anemia no siempre da señales evidentes en los primeros años de vida. Según Bedoya, muchas madres no perciben el problema porque el niño no presenta tos, fiebre ni otros síntomas visibles, pese a que la enfermedad ya compromete el transporte de oxígeno al cerebro y puede afectar el desarrollo neurológico de manera irreversible.
Frente a ese escenario, la Red de Salud Arequipa-Caylloma activó la primera Semana de Lucha contra la Anemia con atención reforzada en todos sus establecimientos de Arequipa y Caylloma. La estrategia busca captar a menores que no completaron controles de crecimiento y desarrollo, su esquema de vacunación o el descarte de hemoglobina, además de iniciar tratamiento inmediato en los niños diagnosticados.
La respuesta sanitaria también apunta a la prevención en los hogares. Bedoya explicó que, desde el sexto mes de vida, los niños deben recibir alimentación complementaria con productos ricos en hierro, como sangrecita, hígado o bofe, además de micronutrientes entregados gratuitamente por los establecimientos de salud. El Ministerio de Salud mantiene esa línea y ha remarcado que el hierro de origen animal es clave para prevenir la anemia infantil.
El problema no solo es clínico, sino también social y económico. El Minsa informó en marzo que Arequipa priorizó 65 inversiones en salud en 40 distritos para fortalecer el diagnóstico oportuno y el seguimiento de la anemia materno infantil. La decisión evidencia que el Estado reconoce la magnitud del problema y la necesidad de reforzar el primer nivel de atención para evitar que miles de niños crezcan con una desventaja prevenible.
Detrás de los 5 314 diagnósticos no hay solo una estadística sanitaria, sino una señal de riesgo para el futuro de la región. Cada niño menor de tres años con anemia representa una alerta sobre nutrición, acceso a controles, educación familiar y capacidad del sistema de salud para intervenir a tiempo. Mientras ese número siga por encima de los cinco mil, Arequipa no podrá hablar de una mejora sostenida, sino de una deuda abierta con su primera infancia.
