Menor quedó con el rostro desfigurado en colegio en Cerro Colorado.
Una madre de familia denunció que su hija de 4 años sufrió lesiones en el rostro dentro del colegio John Forbes, en Cerro Colorado, y que luego habría recibido represalias por acudir a la UGEL Arequipa Norte tras denunciar el hecho.
Una madre de familia denunció una presunta negligencia en el colegio privado John Forbes, ubicado en Cerro Colorado, luego de que su hija de 4 años resultara con lesiones tras ser arañada por otro menor dentro del área de juegos. Según indicó Gianella Moscoso, el hecho ocurrió el jueves 26 de marzo y la institución no le habría informado con claridad lo sucedido en la primera comunicación.
La madre relató que recibió una llamada desde el celular de una docente y que, al preguntar qué había ocurrido, solo le pidieron acudir de inmediato al jardín. Al llegar, una psicóloga le informó que su hija había sido arañada mientras jugaba con otro niño en el tobogán. La versión inicial del colegio, según la denunciante, fue que los menores no estaban solos y que personal del plantel los vigilaba.
El caso cambió cuando la familia solicitó las imágenes de videovigilancia mediante un documento presentado con apoyo legal. De acuerdo con la madre, el video enviado por el propio colegio mostraría que los niños estaban sin supervisión directa en el área de juegos y que la menor fue alcanzada por el otro niño, quien primero la golpeó en la espalda y luego le arañó el rostro.
La denunciante afirma que su hija presentó fiebre, fue llevada a un dermatólogo y tuvo que asistir luego con la herida cubierta, por indicación médica. También sostuvo que la menor cambió de conducta, tiene dificultades para socializar con niños y presentó episodios de temor durante las noches. Por tratarse de una niña de inicial, el caso exige reserva de identidad, atención psicológica y una investigación administrativa rigurosa.
La madre también cuestionó la reacción de la directora del plantel, a quien acusa de minimizar el hecho como un “simple rasguño” y de calificarla como una persona exagerada o problemática. Además, aseguró que antes ya había advertido situaciones de agresión en el aula y que otra niña habría sido mordida por el mismo menor, motivo por el cual su familia decidió retirarla del centro educativo.
El caso ya fue puesto en conocimiento de la UGEL Arequipa Norte, según la madre. Ella señaló que acudió a esa instancia para pedir orientación y que entregó documentos, fotografías y el video que sustenta su denuncia. La UGEL deberá verificar si el colegio activó los protocolos de convivencia escolar, si se notificó oportunamente a los padres y si adoptó medidas de protección para evitar nuevos incidentes.
La denuncia no se limita al hecho ocurrido dentro del aula o el patio. La madre también afirma que, después de acudir a la UGEL, habría recibido represalias indirectas, debido a que vende productos cerca del colegio y algunos estudiantes le habrían dicho que no podían comprarle porque podrían recibir sanciones académicas. Esa acusación deberá ser corroborada por las autoridades educativas, por tratarse de un presunto acto de hostigamiento contra una madre denunciante.
La prioridad ahora debe estar en la protección de la menor y en una investigación imparcial. El colegio debe entregar toda la información requerida, la UGEL debe determinar si hubo negligencia o fallas de supervisión, y la familia debe recibir garantías para denunciar sin temor a represalias. En un espacio educativo inicial, la seguridad de los niños no puede depender de versiones contradictorias, sino de protocolos claros, vigilancia efectiva y responsabilidad institucional
