Taxistas de Arequipa exigen medidas urgentes para frenar la informalidad
En una reciente reunión, Adolfo Paco Medina, presidente de la Cámara de Empresas de Taxi de la Región Arequipa (CETARA), se presentó ante la Gerencia de Transportes de la Municipalidad Provincial para exponer la crítica situación del sector. El dirigente calificó el encuentro como «regularmente productivo», tras lograr transmitir las demandas de un gremio que se siente asfixiado por la competencia desleal.
El punto central de la agenda fue la lucha frontal contra la informalidad, que actualmente domina las calles de la Ciudad Blanca. Según las cifras presentadas por CETARA, más del 80% de los vehículos que prestan el servicio de taxi en Arequipa operan de manera ilegal, por lo que se exigieron acciones de fiscalización inmediata y controles más rigurosos.
Para contrarrestar este fenómeno, los transportistas propusieron el fomento de la formalización mediante dos estrategias clave. La primera consiste en la apertura permanente del SETARE, permitiendo que cualquier conductor con voluntad de cumplir la norma pueda acceder al permiso de operación oficial sin las trabas burocráticas actuales.
Como segunda medida de incentivo, se solicitó una excepción para los vehículos pequeños que fueron desplazados de la legalidad. El gremio busca que aquellas unidades que perdieron su permiso por no alcanzar el peso o la cilindrada mínima requerida puedan reincorporarse al sistema formal bajo condiciones especiales.
Durante la mesa de trabajo, se hizo énfasis en la necesidad de culminar dos ordenanzas municipales que ya se encuentran en proceso. La primera de ellas busca otorgar facilidades de pago a los taxistas que tienen el SETARE vencido, ofreciendo un alivio económico directo para regularizar su situación administrativa, afirmó, Adolfo Paco.
Esta normativa propone un descuento del 50% en las multas correspondientes, las cuales oscilan actualmente entre los 105 y 107 soles. De aprobarse, el monto promedio a pagar se reduciría a aproximadamente 50 soles, eliminando así una de las principales barreras económicas para los conductores que desean volver a la formalidad.
Asimismo, se discutió la aprobación de una segunda ordenanza referida a las carrocerías tipo SUV. Actualmente, la normativa local solo permite el servicio de taxi en vehículos sedán, station wagon y hatchback, dejando fuera a unidades modernas que cumplen con altos estándares de seguridad y confort.
La justificación de CETARA es clara: existen propietarios de camionetas SUV que desean trabajar legalmente, pero se ven impedidos por restricciones técnicas desfasadas. La incorporación de estos vehículos permitiría modernizar la flota de la ciudad y ofrecer un mejor servicio al ciudadano arequipeño.
Conscientes de que a la actual gestión municipal le restan apenas entre 6 y 8 meses de funciones, los dirigentes solicitaron que se prioricen aspectos operativos y de imagen. Entre ellos destaca la reapertura de paraderos exclusivos para taxis formales, una demanda histórica del sector para mejorar el ordenamiento vial.
Además, Adolfo Paco dijo que se propuso la organización del «Festival del Taxista Formal Arequipeño». Esta feria busca poner en vitrina y revalorizar el servicio autorizado, el cual ha perdido terreno y reconocimiento frente al avance desmedido de las aplicaciones y vehículos particulares sin registro.
El gremio otorgó un plazo de dos semanas para que las autoridades presenten avances concretos sobre lo conversado. El objetivo final es que estos acuerdos se canalicen a través de una Mesa Técnica de Trabajo oficializada mediante resolución gerencial, garantizando que las promesas se conviertan en políticas públicas efectivas.
