La hipertensión arterial no espera a la vejez, desde los 30 ya debes controlar tu presión
Esta enfermedad puede avanzar durante años sin síntomas y provocar daños irreversibles
Por: Daniela Nickole Santander
Trabajar, hacer ejercicio y cumplir con la rutina diaria sin sentir molestias no siempre significa estar sano. La hipertensión arterial puede permanecer silenciosa durante años mientras deteriora progresivamente órganos vitales sin dar señales evidentes. Por ello, especialistas del Hospital Goyeneche advierten que los chequeos preventivos deben comenzar desde los 30 años, etapa en la que muchas personas aún creen estar fuera de riesgo.
“La presión arterial puede estar muy alta durante mucho tiempo, pero generalmente no produce síntomas; sin embargo, va mermando la salud durante años”, advierte el cardiólogo Josué Puma, especialista del nosocomio.
El verdadero peligro de no controlar la presión a tiempo radica en las consecuencias crónicas e irreversibles que genera en el organismo. El endurecimiento y la pérdida de elasticidad de las arterias, ya sea por envejecimiento o acumulación de calcio, pueden desencadenar graves complicaciones como accidentes cerebrovasculares, daño renal progresivo y pérdida de la visión.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la hipertensión es la principal causa de muerte por enfermedades cardiovasculares en el mundo. Además, más de la mitad de las personas que padecen esta condición desconocen que la tienen.
Existe todavía el mito de que la presión alta afecta únicamente a adultos mayores. Sin embargo, el doctor Puma aclara que la enfermedad también puede presentarse en jóvenes e incluso, aunque con menor frecuencia, en niños.
“Hay que estar atentos desde los 30 años”, precisa el especialista, recomendando que en cada consulta médica, sin importar la especialidad, el paciente solicite el control de su presión arterial. En personas jóvenes, detectar valores elevados obliga a realizar estudios hormonales y renales complementarios para descartar causas secundarias.

Para quienes ya presentan alteraciones en sus niveles, el Hospital Goyeneche recomienda llevar un registro domiciliario de la presión arterial. Este seguimiento permite que los cardiólogos evalúen la evolución real del paciente y ajusten el tratamiento de manera más precisa.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) recuerda que mantener una presión arterial saludable (idealmente menor a 120/80 mmHg) depende también de hábitos preventivos como reducir el consumo de sal, evitar el tabaco, realizar actividad física diaria y mantener un peso adecuado. En muchos casos, un chequeo oportuno puede marcar la diferencia entre una vida saludable y una enfermedad detectada demasiado tarde. Así que recuerda estar pendiente de tu presión en tus siguientes decisiones médicas.

