Jefe de la OMS visita epicentro del brote de ébola en RDC
Ghebreyesus, que se encuentra en el país desde el jueves, aterrizó en el aeropuerto internacional de Bunia, cerrado a los vuelos comerciales debido a la epidemia, constató un periodista de la AFP.
«Estamos aquí para dialogar con la comunidad, para comprender cómo se está llevando a cabo la respuesta e identificar las posibles dificultades para ofrecer nuestro apoyo», declaró ante la prensa.
«No están solos en esta prueba. Estamos aquí, a su lado, y superaremos esta situación juntos», añadió en una conferencia de prensa.
La República Democrática del Congo, uno de los países más pobres del mundo, declaró el 15 de mayo un nuevo brote de ébola que afecta a su vasto territorio de más de 100 millones de habitantes.
El virus, que provoca una fiebre hemorrágica extremadamente contagiosa, ya se ha detectado en tres provincias congoleñas, así como en la vecina Uganda. En este último país, las autoridades confirmaron el viernes dos nuevos casos, lo que eleva a nueve el número de casos confirmados en este país de África Oriental.
En la RDC se han registrado 246 muertes entre más de 1 000 casos sospechosos, según el balance del jueves del África CDC, la agencia sanitaria de la Unión Africana (UA).
La provincia de Ituri, cuya capital es Bunia, concentra la mayoría de los casos confirmados en el país, de acuerdo a la OMS.
En las zonas rurales, los servicios del Estado están prácticamente ausentes y la presencia de grupos armados que atacan regularmente a civiles dificulta el acceso de los equipos sanitarios.
A ello se suman incidentes registrados en centros de tratamiento para pacientes con ébola.
«Uno de los desafíos que vuelve más compleja esta respuesta es la desconfianza dentro de la comunidad. Hay desconfianza y también desinformación», señaló Ghebreyesus.
En la RDC «existe una experiencia sólida» y «podemos poner fin a esta epidemia», aseguró Ghebreyesus.
No obstante, el jefe de la OMS subrayó que aún «se necesita más apoyo».
El ministro congoleño de Salud, Samuel Roger Kamba, afirmó que «actualmente hay en los depósitos lo necesario para cubrir todas las necesidades de material de protección, medicamentos y pruebas».
«Se trata realmente de una cuestión de logística de distribución, que está en curso», añadió.
El viernes, la OMS confirmó que «un paciente se había curado y abandonó el hospital» esta semana en la RDC.
Las autoridades sanitarias internacionales advierten que la magnitud real de la epidemia aún se desconoce y que las cifras probablemente están subestimadas, debido sobre todo a la limitada capacidad de la RDC para realizar pruebas de laboratorio que confirmen los casos de transmisión.
