Muere el líder del Tren de Aragua en operación militar de Estados Unidos
Héctor Rusthenford Guerrero Flores, conocido como “Niño Guerrero” y considerado el máximo líder de la organización criminal transnacional Tren de Aragua, murió durante una operación militar ejecutada por Estados Unidos en coordinación con autoridades venezolanas, según confirmó el presidente estadounidense, Donald Trump.
El anuncio fue realizado a través de la red social Truth Social, donde Trump informó que el Comando Sur de Estados Unidos llevó a cabo un “ataque rápido y letal” contra el cabecilla de la organización criminal. El mandatario señaló que la operación contó con la cooperación de las autoridades venezolanas, aunque inicialmente no precisó el lugar exacto donde ocurrió la intervención.
Posteriormente, autoridades venezolanas confirmaron que el operativo se desarrolló en el estado de Bolívar, al sur de Venezuela. Según la versión oficial, durante la intervención se produjeron enfrentamientos con integrantes de estructuras criminales, en los que Guerrero Flores fue abatido.
La muerte del llamado “Niño Guerrero” representa un duro golpe para el Tren de Aragua, organización que nació en la cárcel de Tocorón, en el estado venezolano de Aragua, y que con el paso de los años amplió sus operaciones a diversos países de América Latina. Las autoridades estadounidenses la consideran una de las organizaciones criminales más peligrosas del continente debido a su participación en delitos como extorsión, trata de personas, narcotráfico, secuestro y homicidios.
Estados Unidos había designado al Tren de Aragua como organización terrorista extranjera y mantenía una recompensa de cinco millones de dólares por información que permitiera la captura de su líder. Además, Guerrero Flores enfrentaba cargos en tribunales federales estadounidenses por presunta conspiración criminal y apoyo a actividades terroristas.
De acuerdo con investigaciones internacionales, Guerrero Flores logró transformar una pandilla carcelaria en una red criminal con presencia en varios países de Sudamérica y otras regiones del mundo. Analistas señalan que gran parte del crecimiento de la organización ocurrió mientras ejercía influencia desde el penal de Tocorón, donde llegó a consolidar un amplio control interno.
El gobierno de Estados Unidos destacó que la operación forma parte de su estrategia para combatir organizaciones criminales transnacionales. Trump aseguró que, tras esta acción, el Tren de Aragua “ya no tiene un refugio seguro” y reafirmó su intención de continuar la persecución de grupos vinculados al crimen organizado internacional.
