Terremotos en Venezuela dejan 3 685 muertos y más de 16 mil desaparecidos
La tragedia provocada por los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela hace casi dos semanas continúa dejando un saldo devastador. El número de fallecidos aumentó a 3.685, según el último reporte oficial difundido este martes por las autoridades, mientras miles de personas permanecen afectadas por la destrucción.
El presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, informó que la cifra de heridos se mantiene en 16.740 y que 6.462 personas fueron rescatadas de zonas afectadas. Asimismo, señaló que 17.907 ciudadanos perdieron sus viviendas y fueron habilitados 87 campamentos temporales para atender a los damnificados.
Las autoridades indicaron que 856 edificaciones resultaron afectadas y 190 quedaron completamente destruidas. Hasta el momento, más de 86 mil familias recibieron asistencia y se distribuyeron más de 9.600 toneladas de alimentos como parte de la respuesta de emergencia.
Sin embargo, la incertidumbre continúa para cientos de familias que aún buscan a sus seres queridos desaparecidos. El registro oficial de personas no ubicadas no ha sido actualizado desde el 25 de junio, cuando se reportaron 157 casos. Mientras tanto, organizaciones ciudadanas aseguran haber recibido miles de alertas sobre personas cuyo paradero todavía no ha sido confirmado.
Los trabajos de rescate continúan con la participación de casi 30 mil efectivos militares y de seguridad, además de miles de voluntarios. Un grupo de mineros especializados también se incorporó a las labores para acceder a zonas de difícil ingreso y recuperar cuerpos atrapados entre los restos de estructuras colapsadas.
Los movimientos sísmicos afectaron Caracas y otros seis estados del norte venezolano, siendo La Guaira la región más golpeada. La emergencia es considerada el desastre sísmico más mortal ocurrido en Venezuela durante el último siglo.
Ante la magnitud de la tragedia, países como Francia, Portugal y China enviaron ayuda humanitaria. Además, el gobierno venezolano solicitó apoyo técnico a naciones con experiencia sísmica, entre ellas Japón, Perú y Chile, para reforzar las labores de recuperación y atención a los afectados.
