Arequipa ocupa tercer lugar en competitividad, pero flaquea en salud e infraestructura
Arequipa se mantiene por séptimo año consecutivo en el tercer lugar del Índice de Competitividad Regional (INCORE) 2026, elaborado por el Instituto Peruano de Economía (IPE). Sin embargo, el informe advierte un deterioro en indicadores clave que comprometen su desarrollo. La región registró su peor desempeño histórico en infraestructura, una fuerte caída en la cobertura de vacunación infantil y la mayor tasa de victimización por delitos del país, pese a alcanzar un puntaje de 7.0 sobre 10, solo por detrás de Lima Metropolitana y Moquegua (7.5).
El jefe de Estudios Económicos del IPE, Martín Valencia, explicó que el resultado responde a una mejora sostenida durante la última década, aunque alertó sobre los retrocesos registrados en el último año. «Agrupamos diferentes métricas en un puntaje de 0 a 10. Podemos ver que Arequipa ha mejorado su puntaje de 6.4 hace 10 años a 7 en el último año. Ha habido una mejora en indicadores de salud. No obstante, en el último año ha habido un retroceso importante en vacunación. Hasta el año anterior la vacunación en menores de 36 meses era de 72%. Solo en un año se redujo a 60%. Una reducción importante que no le ha permitido avanzar más», sostuvo.
El mayor retroceso se produjo en el pilar de Infraestructura, donde Arequipa descendió del segundo al cuarto lugar, su peor ubicación desde que se elabora el índice. Si bien la región registra el mayor promedio nacional de continuidad del servicio de agua potable, con 23.2 horas diarias, el IPE advirtió que Sedapar pierde alrededor del 30% del agua que produce y que la cobertura del servicio cayó de 95% a 93.8% de los hogares. En Salud, la región bajó del quinto al sexto puesto. A ello se suma el incremento del desabastecimiento de medicamentos esenciales, de 17.8% a 20.4%, aunque la anemia infantil se redujo de 43.9% a 40.4%.
El informe también evidencia un deterioro en el mercado laboral. Arequipa dejó de ocupar el primer lugar en este pilar y descendió al segundo puesto tras reducirse el ingreso laboral por hora de S/14.8 a S/14.1. No obstante, mantiene la mayor proporción de trabajadores con educación superior completa del país (33.6%) y logró disminuir el porcentaje de jóvenes que no estudian ni trabajan, de 17.1% a 15.1%.
Otro de los indicadores que genera preocupación es la seguridad ciudadana. Según el INCORE, Arequipa registra la mayor tasa de victimización por delitos del país: uno de cada tres adultos fue víctima de algún hecho delictivo durante el último año. Aunque el indicador descendió ligeramente de 34.3% a 33.5%, continúa siendo el más alto a nivel nacional. «Una mayor inseguridad va a afectar las decisiones de los trabajadores, por ejemplo al cerrar su tienda antes o no invertir más para expandir sus medianos o pequeños negocios, lo que afecta la competitividad y el bienestar del departamento», sostuvo Valencia.
Pese a estas debilidades, el economista destacó que Arequipa continúa siendo la principal economía del sur del país gracias a la diversificación de su aparato productivo. «Arequipa es la economía más grande de la macrorregión sur y tiene una estructura productiva más compleja que otros departamentos. No se limita a la minería, sino también a la ganadería, la industria manufacturera, entre otros sectores. Esto la ayuda a ser un centro de atracción de migrantes de otras regiones», afirmó. Precisó que esa fortaleza también incrementa la presión sobre la infraestructura y los servicios públicos, por lo que consideró necesario fortalecer las inversiones para sostener la competitividad regional.
