Otra vez el diésel supera la barrera de los S/ 20 y preocupa a transportistas

Por Jorge Turpo R.

La guerra entre Estados Unidos e Irán recrudeció con un impacto directo en el precio del diésel. En los grifos de Arequipa se reporta un incremento de hasta dos soles por galón.

VOLVIÓ A SUBIR EL PRECIO INTERNACIONAL DEL PETRÓLEO

El precio del diésel volvió a encender las alarmas entre las empresas de transporte urbano de Arequipa. Tras varias semanas de relativa estabilidad, el combustible registró un nuevo incremento desde ayer y en la mayoría de grifos de la ciudad el galón ya se comercializa entre 20 y 22 soles, un escenario que revive el temor de un nuevo golpe a la economía de los transportistas y de los usuarios.

El alza está vinculada al recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente, que volvió a presionar el mercado internacional del petróleo.

En las últimas semanas, el barril de crudo había descendido hasta los 70 dólares, permitiendo una reducción gradual en el precio de los combustibles. Sin embargo, con el agravamiento de las tensiones en esa región, el petróleo primero escaló a los 80 dólares y ahora se cotiza alrededor de los 90 dólares por barril.

El antecedente más cercano genera preocupación. Durante el momento más crítico del conflicto, el barril llegó a superar los 100 dólares, provocando un fuerte incremento del diésel en el país y elevando considerablemente los costos del transporte público.

En Arequipa, la reducción del precio internacional había permitido que algunos grifos ofrecieran el galón de diésel hasta en 17.70 soles, muy por debajo de los casi 24 soles que llegó a costar durante la etapa más complicada de la crisis energética.

Ese alivio fue temporal. Desde ayer los precios volvieron a subir y las empresas observan con inquietud la evolución del mercado internacional.

Patrick Quilca, gerente de la empresa Transcayma, sostuvo que este nuevo escenario vuelve a afectar directamente a las empresas que integran el Sistema Integrado de Transportes (SIT), debido a que el combustible representa uno de sus principales costos operativos.

El dirigente recordó que cuando el diésel alcanzó sus niveles más altos, el Gobierno Nacional implementó un subsidio de cuatro soles por galón para determinadas regiones. Arequipa quedó al margen de ese beneficio en un inicio, por lo que las empresas locales tuvieron que afrontar el incremento sin un apoyo efectivo que amortiguara el impacto económico.

Aquella situación derivó en un aumento del pasaje urbano. Tras varios meses de reclamos, los operadores del SIT lograron que la Municipalidad Provincial de Arequipa autorizara el incremento de la tarifa de un sol a un sol con treinta céntimos, argumentando que el alza del combustible hacía insostenible mantener el precio anterior.

Cuando el diésel empezó a descender y el mercado mostró señales de estabilización, la alcaldesa provincial, Ruccy Oscco, planteó la posibilidad de que el pasaje regresara a un sol.

Hoy esa alternativa parece cada vez más lejana. Con el combustible nuevamente por encima de los 20 soles, los transportistas consideran inviable cualquier reducción tarifaria mientras persista la incertidumbre sobre el comportamiento del petróleo.

SESIÓN DE CONCEJO

En paralelo a esta coyuntura, el Concejo Provincial debatirá hoy dos acuerdos considerados claves para el futuro del transporte urbano de Arequipa. La sesión ordinaria, programada para las dos de la tarde, incluye la aprobación de un convenio marco de cooperación entre el Programa Nacional de Transporte Urbano Sostenible del Ministerio de Transportes y Comunicaciones y la Municipalidad Provincial.

La firma de este convenio permitiría que el ministerio brinde asistencia técnica y acompañamiento para impulsar proyectos destinados a mejorar el sistema de transporte en la ciudad. Mientras otras urbes avanzaron en este tipo de iniciativas, Arequipa permaneció rezagada debido a la falta de impulso de las anteriores administraciones municipales.

Además, el Concejo evaluará un convenio específico orientado a la formulación, evaluación y ejecución de proyectos de inversión relacionados con la movilidad urbana. La expectativa es que estos acuerdos faciliten la gestión de obras que contribuyan a reducir la congestión vehicular y modernizar la infraestructura vial.

La necesidad resulta evidente. El crecimiento acelerado del parque automotor, sumado a la escasez de nuevas vías, ha convertido la circulación en Arequipa en un problema cotidiano para miles de conductores y pasajeros. La falta de proyectos estructurales también ha limitado el desarrollo del propio SIT.

Mientras se desarrolla la sesión de concejo, representantes de las empresas del SIT anunciaron una protesta frente al municipio. Su objetivo es exigir que los convenios no queden únicamente en documentos firmados y que las autoridades inicien acciones concretas para transformar el transporte urbano.

Patrick Quilca cuestionó la falta de planificación de las últimas gestiones municipales. Señaló que durante años pudieron impulsarse proyectos como un tranvía, la modernización de la red vial o un sistema inteligente de semaforización, pero las autoridades no priorizaron esas inversiones.

«Desde la municipalidad mucho antes se ha podido planificar obras como el mejoramiento de vías y la semaforización, pero se ha hecho una especie de boicot al transporte y no se ha avanzado en el tema», afirmó.

Aunque los convenios sean aprobados esta tarde, sus resultados no serán inmediatos. La ejecución de proyectos dependerá de la continuidad de las políticas públicas y de la capacidad de la próxima gestión municipal para convertir esos compromisos en obras concretas.

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