Escolares de Huaracopalca estudian con intenso frío, el hacinamiento y el riesgo eléctrico

Niños caminan hasta dos horas y media para llegar a clases y reciben educación en aulas improvisadas a más de 4 200 metros de altitud. Proyecto para nueva infraestructura recién se ejecutaría en 2027.


EN LA PROVINCIA DE CASTILLA

Los niños del anexo de Huaracopalca, en el distrito de Chachas, provincia de Castilla, enfrentan diariamente condiciones extremas para acceder a la educación. A más de 4 200 metros sobre el nivel del mar, los escolares del Programa No Escolarizado de Educación Inicial (PRONOEI), inicial y primaria reciben clases en ambientes improvisados, inseguros y sin las condiciones mínimas que garanticen un adecuado proceso de aprendizaje.

La preocupante situación fue expuesta por la consejera regional por Castilla, Natividad Taco Cueva, quien advirtió que decenas de menores estudian en espacios reducidos, con instalaciones eléctricas peligrosas, deficientes servicios de saneamiento y sin ambientes apropiados para alimentarse o desarrollar actividades recreativas.

Uno de los casos más críticos corresponde al PRONOEI, donde seis niños menores de tres años son atendidos en un ambiente prestado de apenas dos metros de ancho por tres de largo. El reducido espacio limita las actividades pedagógicas y obliga a que parte del mobiliario y los materiales educativos sean colocados en el exterior del local.

La situación no mejora en el nivel inicial. Allí, alrededor de 27 niños reciben clases en un ambiente donde un cable eléctrico atraviesa las rejas de las ventanas, convirtiéndose en un permanente riesgo para los menores. Además, el reducido espacio obliga a sacar al aire libre el pequeño comedor, las sillas, los juegos infantiles e incluso la pizarra para desarrollar algunas actividades educativas.

«Los padres tienen que sacar el comedor con sus sillitas, los juegos y hasta la pizarra al exterior porque no hay espacio suficiente», señaló la consejera, quien calificó estas condiciones como incompatibles con una educación segura y de calidad.

Las dificultades también alcanzan a la institución educativa de nivel primario. El sistema de saneamiento presenta serias deficiencias debido a que el pozo séptico está próximo a colapsar, situación que obligó a habilitar silos provisionales mientras se espera la construcción de una nueva infraestructura.

Aunque el terreno donde se levantará el futuro colegio ya fue saneado, el proyecto impulsado por el Gobierno Regional de Arequipa tiene prevista su ejecución recién para el año 2027, lo que significa que varias promociones de estudiantes continuarán estudiando en condiciones precarias.

A las limitaciones de infraestructura se suma el riguroso clima de la zona. Durante la temporada de friaje, las bajas temperaturas congelan el agua y provocan la rotura de tuberías, dejando a la comunidad educativa sin un servicio básico indispensable. El intenso frío también incrementa la incidencia de enfermedades respiratorias entre los escolares.

La atención médica tampoco está al alcance de la población. El establecimiento de salud más cercano se ubica en el anexo de Tolconi, a aproximadamente dos horas de viaje, lo que dificulta la atención oportuna de cualquier emergencia.

El esfuerzo que realizan los estudiantes para asistir a clases resulta igualmente preocupante. Muchos de ellos deben caminar hasta dos horas y media cada día por caminos de difícil acceso para llegar a la escuela y regresar a sus viviendas, soportando temperaturas extremadamente bajas propias de la zona altoandina.

Los escolares del anexo de Huaracopalca reciben clases en ambientes estrechos e inadecuados para el desarrollo de sus actividades educativas.

La alimentación escolar constituye otro motivo de preocupación. Según informó Taco Cueva, docentes y padres de familia señalaron que las raciones entregadas contienen principalmente arroz y frijoles, por lo que las familias deben complementar la dieta con productos que cultivan o crían en la comunidad para asegurar una alimentación más equilibrada para los niños.

Ante este panorama, la consejera regional solicitó explicaciones a las gerencias regionales de Educación y Salud, además de exigir un seguimiento permanente al proyecto de construcción de la nueva infraestructura educativa.

Mientras las obras siguen en espera, decenas de niños de Huaracopalca continúan enfrentando largas caminatas, temperaturas bajo cero y aulas que no reúnen las condiciones mínimas para garantizar su derecho a una educación segura, digna y de calidad.

Dejanos un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked with *.