MVLL será la imagen de un nuevo billete de un millón por los 486 años de Arequipa

A 46 años de crear el Pasaporte Arequipeño, Willy Galdos Frías prepara una nueva pieza de colección: un billete de un millón dedicado a Mario Vargas Llosa que será presentado este 15 de agosto, durante las celebraciones por el 486.° aniversario de Arequipa. El primer tiraje será de aproximadamente 5.000 ejemplares y tendrá una edición especial dorada destinada para coleccionistas.


POR 486 ANIVERSARIO

La nueva pieza llega después de cuatro décadas en las que Galdos plasmó la identidad arequipeña en souvenirs que juegan a parecer documentos oficiales. El Pasaporte Arequipeño, el Characato de Oro, las chequeras y la nueva edición del Characato Card forman parte de una colección que ha encontrado compradores entre turistas y, sobre todo, entre peruanos que llegan desde otras regiones. “Los arequipeños lo compran pues como una especie de orgullo y para sacar pica a todos los demás”, cuenta.

La elección de Vargas Llosa responde precisamente a esa idea de proyectar Arequipa más allá de sus fronteras. Galdos buscaba al personaje arequipeño con mayor reconocimiento internacional. Aunque también evaluó a Pedro Paulet, consideró que el Nobel de Literatura tenía una presencia más universal. “Tú vas donde vas, tú hablas de Vargas Llosa y ya sabes quién es”, sostiene. Por eso su rostro ocupará ahora el billete de mayor denominación de esta particular moneda imaginaria.

El origen de todo fue bastante menos solemne. Galdos trabajaba en Venezuela cuando fue deportado después de dos años por no conseguir una visa de trabajo. De regreso en Arequipa, aquella experiencia terminó convertida en una revancha con sátira: decidió crear un pasaporte que no necesitara visa y pudiera ser reconocido más allá de las fronteras. “Me dije: yo voy a hacer un pasaporte de Arequipa que no necesite visa y que sea universal”, recuerda. Lo que entonces parecía un chascarrillo terminó sobreviviendo 46 años y formando parte de la historia regional.

El primer día que el pasaporte se puso a la venta desaparecieron unos 200 ejemplares. Desde entonces, el souvenir se ha instalado en las tiendas turísticas de la ciudad y ha viajado con quienes visitaban Arequipa. Galdos calcula que se han distribuido unas 40.000 unidades, aunque se trata de una estimación. El objeto también ha sido utilizado por empresas para recibir a participantes de congresos e incluso ha servido para crear pequeñas puestas en escena de “migraciones” en eventos turísticos. “Yo no pensaba que eso iba a trascender y iba a tener la importancia que tiene ahora”, admite.

El pasaporte también terminó cruzando las fronteras que nunca necesitó para existir. Galdos asegura que ha dejado ejemplares en lugares como el Museo del Prado (España), la Ópera de Sídney (Australia), la Torre Eiffel y el Louvre (Francia). Aunque las piezas están ocultas y no necesariamente expuestas, para él eso no les resta valor. “Lo importante es que está ahí”, dice. Esa frase resume también la particular trayectoria del souvenir: no necesita ser oficial para convertirse en una forma de representar a la identidad del arequipeño.

Cinco años después del pasaporte, en 1985, Galdos creó el Characato de Oro, una moneda de fantasía que comenzó intercambiándose por un dólar y de la que calcula haber distribuido unas 20.000 unidades. Con el tiempo llegaron la Chequera Characato, la Chequera de Viajero y otros billetes. Cada pieza toma elementos de la simbología local y los transforma en objetos cotidianos que, por unos minutos, permiten imaginar una Arequipa con su propio sistema monetario y documental.

La colección tendrá dos novedades este aniversario. Además del billete de un millón, se presentará una nueva edición del Characato Card, un souvenir con forma de tarjeta de crédito que incorpora símbolos de Arequipa y emula el diseño de las tarjetas que entregan los bancos. La pieza incluye una advertencia para evitar confusiones: es un souvenir y no tiene validez. El nuevo billete, en cambio, tendrá una versión convencional y otra especial para coleccionistas, elaborada con detalles dorados.

Para Galdos, después de 46 años, estos objetos ya no son solamente recuerdos para llevarse en una maleta. Son una manera de contar Arequipa y de mantener una identidad que, a su juicio, debe adaptarse a un mundo cada vez más conectado. Asegura que la identidad arequipeña no debería depender del lugar de nacimiento de los padres, sino de aquello que cada generación decide conservar y transmitir. Por eso considera que quienes han nacido o han hecho su vida en Arequipa también tienen la responsabilidad de inculcar en sus hijos el vínculo con esta tierra. “Ya son parte de Arequipa, ya han nacido en Arequipa”, sostiene. 

Este 15 de agosto, mientras la ciudad celebra sus 486 años, Galdos volverá a poner en circulación una pieza que no tendrá valor monetario, pero sí una enorme carga simbólica. Un billete de un millón llevará el rostro de Vargas Llosa y se sumará a ese pequeño universo de pasaportes, monedas y tarjetas que, desde hace casi medio siglo, han convertido una idea sencilla en una peculiar forma de decir que Arequipa también puede viajar.

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