Arequipa: más de la mitad de las viviendas son informales

La región cuenta con amplias brechas de infraestructura: 25,7% de los locales escolares requiere reconstrucción y más del 90% de los establecimientos de salud opera con capacidad inadecuada.

Un sismo de magnitud 3.5 en Caravelí y los fuertes vientos y tormentas de arena que afectaron viviendas, comercios y cultivos en La Joya evidencian la vulnerabilidad de la infraestructura en Arequipa ante fenómenos naturales. Estos eventos refuerzan la importancia de elegir autoridades regionales capaces de promover la construcción de viviendas más seguras, fortalecer infraestructura adecuada y asegurar la continuidad de los servicios básicos durante emergencias.

VIVIENDAS INFORMALES

Al cierre de 2025, más de la mitad de las viviendas de la región Arequipa son informales: alrededor de 179 mil se ubican en zonas no destinadas para uso habitacional o carecen de título de propiedad. Además, muchas fueron construidas sin supervisión profesional ni licencia, lo que se refleja en materiales inadecuados: el 36% presenta techos de calamina, fibra de cemento o estera, y el 78% cuenta con pisos precarios.

Esta expansión de la vivienda informal, sumada a una deficiente gestión estatal, amplió las brechas de servicios básicos. Pese a una inversión pública acumulada de S/ 1 389 millones desde 2015, casi el doble del promedio nacional de S/ 736 millones, dos de cada cinco hogares urbanos aún carecen de acceso a redes públicas de agua y saneamiento, una proporción que se duplicó frente a los niveles prepandemia y la segunda más alta del sur.

INFRAESTRUCTURA EDUCATIVA Y DE SALUD

Las deficiencias de infraestructura en Arequipa también alcanzan a los colegios y establecimientos de salud. El 25,7% de los locales escolares públicos, que atienden a 17 mil estudiantes, presenta un riesgo de colapso alto o muy alto y requiere ser demolido y reconstruido. Además, según el Censo Educativo 2025, el 28,2% de los 1 441 locales evaluados carece de al menos uno de los tres servicios básicos: agua, alcantarillado o electricidad.

Ante el deterioro de estos locales, el Estado suele recurrir a módulos prefabricados como solución temporal. Sin embargo, el 40,5% continúa en uso pese a haber sido instalado solo para atender emergencias. Estos módulos tienen, en promedio, ocho años de antigüedad y apenas el 1,6% cuenta con infraestructura adecuada, por debajo del promedio nacional.

Las brechas también son críticas en el sector Salud. Según la OPMI del Ministerio de Salud, Arequipa requiere 339 establecimientos de primer nivel, pero solo dispone de 300, una brecha de 11,2%, la quinta más alta del país. Además, el 99,7% opera con capacidad instalada inadecuada, debido a limitaciones de infraestructura, equipamiento o personal. A nivel hospitalario, la región cuenta con 12 hospitales y necesita dos adicionales para cubrir la demanda; asimismo, el 90,9% de los que están en funcionamiento presenta capacidad instalada inadecuada.

BRECHAS PENDIENTES

Reducir las brechas de infraestructura en Arequipa requiere una estrategia que frene la expansión urbana informal y amplíe el acceso a vivienda formal y segura. Los gobiernos regionales cumplen un rol directo en la promoción de vivienda, la gestión de infraestructura educativa y de salud, y la reducción del riesgo de desastres. Por ello, elegir un gobernador regional con capacidad para planificar, priorizar y ejecutar proyectos será clave para acelerar el cierre de brechas y reducir la vulnerabilidad de la población frente a futuras emergencias.

Asimismo, mecanismos como las Asociaciones Público-Privadas (APP) y las Obras por Impuestos (OxI) pueden contribuir a acelerar la construcción y rehabilitación de colegios y hospitales, mejorar la calidad de los servicios y fortalecer la capacidad de respuesta ante emergencias.

Dejanos un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked with *.