Los guardianes de Arequipa: limpian la ciudad mientras otros la ensucian

Por: Danna Felipe B.


Los trabajadores de Limpieza Pública piden nuestra conciencia para que la ciudad luzca impecable en su mes aniversario y siempre.

PERSONAL DE LIMPIEZA PIDE CONCIENCIA CIUDADANA

Para los incansables señores y señoras de Limpieza Pública, Arequipa es una hija que todo este mes está vestida de gala. Desde el primero de agosto la señorita luce su mejor imagen, con la que sigue recibiendo a sus invitados, quienes llegan de diferentes partes del Perú y el mundo por su onomástico; 486 años cumplió la dama el 15 de agosto. Los padres al cuidado de la ciudad han estado y estarán presentes en cada actividad en homenaje, resguardando que se vea impecable. Frente a esta labor admirable, felicitamos y agradecemos por tanto esfuerzo y cariño, pero es necesario que absolutamente todos fortalezcamos nuestro compromiso como ciudadanos por tener una comunidad más limpia y ordenada.

El amor es una decisión. Las personas conocen, se encariñan y luego deciden, conscientemente, amar y por ende proteger a cada instante a quien aman. Marleni Escalante Ruelas nos afirma que ella y sus compañeras del departamento de Limpieza Pública de la Municipalidad Provincial de Arequipa aman a la ciudad. Es como su hija. Por eso, existe un verdadero malestar cuando algunos tienen la impertinencia de ensuciarla.

“Es el mes en el que más trabajo tenemos. Nos ocupamos de mantenerla limpia, bonita; más personas bajan al centro, vienen turistas y todos tienen que verla bonita. No vamos a dejar que la vean mal”, nos expresa Marleni.

En agosto la inconsciencia se apodera de mucha gente. Son egoístas. En julio, esperan con ansias el anuncio del Programa General de Festejos, luego asisten masivamente a las actividades, dicen orgullosamente ser arequipeños, pero se olvidan de su responsabilidad como ciudadanos. El 14 y el 15, salen a festejar al corazón de la ciudad pensando en ellos mismos y su disfrute. La verdad es que hay quienes solo salen a emborracharse y a cometer actos contra la belleza de la ciudad, llegando a miccionar o peor aún. Malos comportamientos que se vienen repitiendo cada año.

Con casi 20 años al cuidado de Arequipa, la señora Marleni nos afirma que la gente se ha vuelto mucho más sucia, sobre todo en este mes. “La gente se ha vuelto bien fresca. Siquiera antes la gente que iba a ver Corso de la Amistad dejaba en una bolsita su basura. Ahora se encuentra toda regada, botan al piso lo que beben y lo que comen. En la serenata, La avenida La Marina se convierte en un baño público, basura, botellas de plástico, vidrio, vasos. La pista no se ve. Tenemos que abrirnos camino, amontonar para que la compactadora baje a recoger todo. Es terrible”.

Obreros de la MPA limpian la basura que dejan los malos ciudadanos.

En el departamento de Limpieza Pública no hay justificación para el mal proceder de muchas personas. Las actividades en su homenaje comenzaron y los trabajadores ya se han activado también para redoblar esfuerzos. En su mes de aniversario es donde más pendientes de ella están, ya que las faltas de respeto llegan en masa.

La primera gran jornada fue el sábado 1 de agosto durante el Pasacalle Regional. Ni bien desfiló la última delegación, este personal comenzó a barrer y recoger basura de la avenida Independencia. Al siguiente sábado, el 8 de agosto, el trabajo fue más cansado. Ese día se realizó formalmente por primera vez el Pasacalle de Luces de la Candelaria en la misma avenida. Observadores y danzantes contaminaron aún más el suelo de la Blanca Ciudad, predominando los empaques de cerveza, de pizza, viseras de cartón, volantes y botellas.

No obstante, los peores días para Arequipa paradójicamente son el 14 y el 15 de agosto, fechas en las que es maltratada en su mayoría por su propia gente. La noche del 14 se realizó la serenata de Arequipa. Muchas personas se congregaron y hubo una venta indiscriminada de alcohol en la vía pública que nunca terminará en algo bueno para el ornato. A la medianoche cantaron el himno frente al escenario, otras lo entonaron en la Plaza de Armas y en la madrugada Serenazgo despertó a ebrios y el personal de Limpieza batalló por recuperar el buen aspecto del Centro Histórico.

Según la Municipalidad Provincial de Arequipa (MPA), la madrugada del 15 de agosto, los trabajadores recogieron unas 14 toneladas de residuos sólidos de la Plaza de Armas, San Francisco, Zela, calle Bolívar, avenida La Marina, Mariscal Castilla y la avenida Independencia.

El día del Corso de la Amistad fue aún peor. Pese a los esfuerzos de concientización para que cada espectador se haga responsable de su propia basura y así evitar verla en el suelo de Arequipa, las vías involucradas terminaron llenas de desechos. Sin embargo, el personal de Limpieza no deja que eso los desmotive. Con orgullo, se convirtieron en la última delegación en pasar por el Corso, entregando a Arequipa el mejor regalo de todos, su limpieza y belleza. Señoras con escobas de paja en manos comenzaron a acumular montones de basura; detrás de ellas estaban señores con un gran plástico, listos para recoger los desechos y dejarlos dentro de la compactadora.

Los trabajadores de limpieza pública usan agua y detergente para retirar las marcas de grasa que dejan los carritos sangucheros en las veredas.

“Barro y miro hacia atrás, limpio, bonita, ¡ahhh, ya está! Nosotras nos sentimos contentas de ver Arequipa bien, le entregamos nuestro trabajo y lo hacemos con gusto y amor”.

Pero por supuesto que la mujer tenía que finalizar pidiéndonos que mantengamos a Arequipa bonita todo el año. “La exhortación es que no botemos basura a las calles de Arequipa. Salgamos a pasear y a disfrutar, pero llevemos una bolsita, metamos ahí todo lo que hemos comprado y consumido. O busquemos un basurero, metamos nuestra basura al bolsillo, a la cartera; si nos ven en las calles no teman dejar los residuos en los recogedores. Mantengamos a Arequipa bonita siempre”.

Este año, el subgerente de Saneamiento, Salubridad y Salud de la MPA, Milward Carnero Buiza, informó que más de 50 trabajadores seguidos por más de 5 grandes vehículos de limpieza tuvieron como misión dejar las vías del Corso sin residuos, de la avenida Mariscal Castilla a la avenida Dolores. La gerente distrital de Miraflores de Gestión Ambiental, Keyla Cárdenas Vidal, dio a conocer la participación de más de 20 empleados en la recuperación del buen aspecto de nuestra ciudad. Entre ambas municipalidades recogieron 20 mil kilos de basura.

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