LO QUE HEREDAN LAS PRÓXIMAS AUTORIDADES REGIONALES Y LOCALES
Bryan Camilocha Chozo –
Economista del Consejo Privado de
Competitividad

Este domingo, el Perú elige alcaldes, regidores y gobernadores. Una pregunta relevante para quienes asuman la gestión es: ¿Qué heredan en términos de inversión pública? Entre 2023 y agosto de 2026, las autoridades salientes ejecutaron S/ 121 435 millones. Sin embargo, miles de proyectos no completaron su ciclo.

Entre 2023 y 2025, la tasa de ejecución mejoró año a año. Los gobiernos regionales pasaron de 78,5% en 2023 a 88,2% en 2024 y a 94,3% en 2025. Los gobiernos locales también progresaron: de 62,3% en 2023 a 67,8% en 2024 y a 74,0% en 2025. A agosto de 2026 —con cuatro meses del año aún por ejecutar—, los gobiernos regionales registran 55,9% y los locales 41,2%.

Sin embargo, una mayor ejecución no garantizó una mejor gestión de la cartera de proyectos. Un indicador clave es la tasa de cierre: proyectos que han cerrado en el sistema Invierte.pe entre 2015 y junio de 2026, excluidos los desactivados. A nivel nacional, solo 3 de cada 10 proyectos subnacionales han cerrado. La brecha entre cantidad y costo es aún más pronunciada: aunque el 33,9% de los proyectos de gobiernos regionales ha cerrado, estos representan apenas el 8,8% del costo total de su cartera; en los gobiernos locales, el 28,2% de proyectos cerrados concentra solo el 15,7% del costo total.

La situación se agravó en mayo y junio de 2026, cuando el MEF depuró la cartera de inversión pública. Identificó proyectos sin perspectivas reales de ejecución y procedió a desactivarlos —retirarlos del ciclo activo—. En ese período, 106 151 proyectos subnacionales fueron desactivados con S/ 41 130.5 millones de ejecución acumulada: dinero ya gastado en proyectos inconclusos. Lo más revelador es que 12 934 de esos proyectos habían sido aprobados e ingresados al sistema en esta misma gestión. No son herencias del pasado, sino inversiones que estas autoridades pusieron en marcha y no pudieron sostener.

Arequipa no es la excepción. Entre 2023 y agosto de 2026, el gobierno regional acumuló S/ 2 508.7 millones de ejecución —octavo lugar entre los veinticinco gobiernos regionales— con una tasa de cierre de 33,0%. Los municipios ejecutaron S/ 5 065.4 millones —cuarto lugar entre departamentos— con una tasa de cierre de 17,8%, la más baja del país. Arequipa destaca por altos niveles de inversión pública, pero entre mayo y junio de 2026, el MEF desactivó 3 600 proyectos con S/ 1 727.7 millones de ejecución acumulada en inversiones inconclusas. El desafío para las nuevas autoridades no es solo ejecutar más, sino asegurar la continuidad para lograr cierre y provisión de servicios.

Adicionalmente, a agosto de 2026, 1 085 proyectos del gobierno regional y municipios de Arequipa registran ejecución cero —tienen presupuesto asignado pero no han invertido un sol—, con S/ 399.9 millones sin mover, equivalente al 14% de su presupuesto. La nueva gestión hereda ese cuadro: proyectos desactivados, otros paralizados y una cartera sin cerrar. Ese es el punto de partida real.

Detrás de estos números hay historias concretas. Un proyecto con ejecución cero significa que el servicio que debía entregar —una carretera, una posta médica, un sistema de agua— se retrasa. Si no avanza, puede terminar desactivado. Y cuando se desactiva, la necesidad no desaparece del territorio; solo desaparece del sistema. La gente sigue sin agua, sin colegio, sin acceso. Por eso el cambio de autoridades no es un trámite administrativo: es una oportunidad de retomar lo pendiente, priorizar lo que importa y no repetir errores.

Este domingo no termina una campaña —comienza una responsabilidad. Las autoridades que asuman cargos en Arequipa y en todas las regiones recibirán no solo las llaves de una oficina, sino compromisos inconclusos y una ciudadanía que espera que la inversión pública llegue donde debe.

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