Niños y adolescentes exigen al Congreso medidas contra la violencia escolar y sexual
El Movimiento de Adolescentes y Niños Trabajadores Hijos de Obreros Cristianos (Manthoc) solicitó al Congreso de la República asumir compromisos concretos para enfrentar la violencia escolar y sexual, la desigualdad y la exclusión educativa que afectan a niñas, niños y adolescentes en el país.
La organización entregó un petitorio formal a los diputados Romina Uribe, del Partido del Buen Gobierno, y Ángel Meneses, de Ahora Nación, así como a Tania Pariona, secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH). El documento plantea la necesidad de implementar políticas públicas que respondan a las principales demandas de la población infantil y adolescente.
Entre sus exigencias figura el fortalecimiento de la educación sexual integral, la prevención de la violencia en los centros educativos y la creación de un presupuesto participativo específico para la infancia. También demandaron medidas frente a las consecuencias del cambio climático en las comunidades rurales, donde las condiciones ambientales afectan las oportunidades de desarrollo y acceso a la educación.
Otro de los puntos centrales del documento está relacionado con los derechos de niñas, niños y adolescentes que realizan actividades laborales. Los integrantes del Manthoc señalaron que esta realidad debe abordarse garantizando condiciones dignas y seguras, sin perjudicar su educación, salud, descanso, recreación ni desarrollo integral.Z
Asimismo, cuestionaron la aplicación de políticas exclusivamente represivas contra la niñez y adolescencia trabajadora. En su lugar, plantearon que el Estado debe generar oportunidades de formación personal, acceso a becas y alternativas laborales que permitan mejorar sus condiciones de vida.
La entrega del petitorio se realizó durante el seminario internacional «50 años del Manthoc: memoria, protagonismo y desafíos de la niñez y la adolescencia trabajadoras organizadas», desarrollado en el Congreso de la República.
La dimensión del problema también se refleja en las cifras oficiales. Según la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), alrededor de 1.8 millones de niñas, niños y adolescentes de entre 5 y 17 años estuvieron vinculados a alguna modalidad de trabajo dentro o fuera del hogar al cierre de 2025.
La organización espera que sus demandas se traduzcan en compromisos institucionales y medidas concretas para garantizar los derechos de la infancia y adolescencia.
