El mejor fotógrafo del Perú lo formaron arequipeños

ESPECIALES DE AREQUIPA

Por Carlos Meneses Cornejo

Martín Chambi nació en Puno, se instruyó en Arequipa y fue coronado en el Cusco.

Max T. Vargas.

Juan Guillermo Carpio Muñoz dice que la escuela fotográfica arequipeña nació por la obra de artistas y la exquisita administración de la brillante luz de la ciudad tanto en el día como en la noche y que sus mejores valores fueron: Emilio Díaz, Max T. Vargas y los hermanos Vargas Zaconet. Martín Chambi es considerado y estimado como el más célebre de los fotógrafos peruanos, fue un producto talentoso de la escuela fotográfica nuestra, según su propia declaración que hizo a diario El Pueblo el 19 de abril de 1947.

Chambi es uno de los más grandes retratistas del mundo y nació en Puno en la provincia de Carabaya, el 5 de noviembre de 1891. En el pueblo indígena de Coaza, cuando tenía 14 años muere su padre, en 1905, y se puso a trabajar en minas y algunos ingleses que trabajaban con él le aconsejaron viajar a Arequipa donde había fotógrafos excelentes y así es como llega a nuestra tierra.

Entró a trabajar en el estudio del consagrado de Max T. Vargas con quien laboró durante 9 años, siendo compañero de aprendizaje con los hermanos Carlos y Miguel Vargas Zaconet. Eran apasionados por la fotografía y el uso de las sombras en blanco y negro. Así como tomas nocturnas.

El gigante de Llusco, foto de Martín Chambi.

Chambi se casó con la arequipeña Manuela López y tuvo dos hijos Celia y Víctor que también fueron arequipeños y que se fueron en 1917 a trabajar a Sicuani y de allí se fueron al Cusco, cuando el ferrocarril del sur llegó a la ciudad capital.

Chambi trabajó hasta su muerte ocurrida en 1973 y en 1947 declaró, al diario que usted ahora lee, que su arte era arequipeño porque aquí aprendió a retratar y a tomar paisajes.

Martín Chambi es una celebridad conocida en el mundo entero y Cusco tiene un museo que alberga la mayoría de su obra.

Destacando los rostros y las imágenes típicas, algunos de sus retratos están en las mejores galerías del mundo, pero mientras estuvo aquí, en Arequipa, solo llegó a ganar una medalla de cobre que le dio el Centro Artístico.

Otra experiencia que tuvo trascendencia universal de la fotografía arequipeña fueron las modelos del no menos famoso artista de las Vargas girls que en su momento tuvieron devotos en Estados Unidos                     

Es bueno decir y desde luego escribir que Martín Chambi tuvo como fuente inspiradora a su esposa Manuela López, quien era administradora del estudio fotográfico de su esposo y que aprendió a igual que sus hijos, a los que se agregaron otros que ya eran cusqueños, el quehacer de su empresa fotográfica familiar. Eso permitió que los Chambi pudieran conservar su legado fotográfico que ahora es apreciado en un museo que lleva el nombre de Martín Chambi y que es visitado por turistas y admiradores de la obra de la familia Chambi.    

Max T. Vargas junto a su familia.

Lo que queremos es realzar no solo el trabajo del gran Chambi sino el aporte que a su obra admirada le dio la tierra que lo acogió para enseñarle bondades de la fotografía.

En la galería Chambi del Cusco es posible encontrar similitudes con el trabajo eximio de los Vargas Zaconet, quienes, dicho sea de paso, no eran parientes de Max T. Vargas, sino solamente prójimos.

Max tenía su local en la calle Mercaderes y los Vargas en el Portal de San Agustín, cada uno de ellos y en sus respectivos tiempos fueron también centros de diálogo entre los cultos arequipeños que se reunían para discutir sobre bondades de su pueblo y afectos por el terruño.  

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