Comercio ambulatorio provoca pérdidas de hasta el 15% en negocios formales
La Cámara de Centros Comerciales de Arequipa reportó una alarmante caída en sus ingresos debido al descontrol del comercio ambulatorio en el Cercado. Según Hever Peñaloza Ramos, presidente del gremio, la competencia desleal en las calles ha provocado pérdidas económicas que oscilan entre el 13% y el 15% para los comerciantes formalizados.
Esta situación crítica se hizo evidente durante la reciente campaña por el Día de la Madre, una de las fechas más importantes para el sector Retail. El dirigente manifestó su mortificación al observar cómo los vendedores informales tomaron las calles principales, desplazando la afluencia de clientes que normalmente acudirían a los establecimientos seguros y legales.
Peñaloza subrayó que la falta de ordenamiento ha transformado el panorama comercial de la ciudad. Lo que antes se consideraba un margen de pérdida tolerable por la informalidad, hoy se ha convertido en una amenaza directa para la sostenibilidad de cientos de familias que pagan impuestos, sueldos y servicios.
En términos comparativos, el dirigente explicó que históricamente las pérdidas atribuidas a la presencia de ambulantes se mantenían en un rango del 5% al 6%. Sin embargo, las cifras actuales demuestran que el impacto negativo se ha triplicado en el último periodo, alcanzando niveles sin precedentes que ponen en jaque al sector formal.
Respecto al balance general de ventas, Peñaloza calificó los resultados como «regulares». Si bien aclaró que no se ha llegado a una situación de quiebra total o pérdida absoluta del capital, la rentabilidad no alcanzó las proyecciones esperadas, quedando muy lejos de la meta de crecimiento que el gremio se había trazado.
El presidente de la Cámara fue enfático al criticar la gestión municipal anterior, liderada por Víctor Hugo Rivera. Según su testimonio, los esfuerzos por recuperar el espacio público fueron insuficientes y carecieron de continuidad, calificando las intervenciones realizadas como «flor de un día» debido a la falta de presupuesto o voluntad política.
Peñaloza Ramos relató que, aunque hubo dos intentos específicos donde se logró controlar el comercio ambulatorio de manera efectiva, estos no se sostuvieron en el tiempo. Al intentar retomar el diálogo con los funcionarios municipales, el dirigente denunció que muchos «se hacían los locos» o evitaban dar respuestas concretas a sus reclamos.
Incluso mencionó un acercamiento con el exfuncionario Pablo Salinas, quien solicitó tiempo para actuar; sin embargo, las soluciones no llegaron. El malestar es tal que los comerciantes formales han advertido que, de no haber soluciones, ellos mismos se verán obligados a salir a las calles para intentar vender sus productos.
«Todo el mundo está saliendo a hacer lo que le da la gana», lamentó el dirigente, señalando que el problema no es necesariamente el incremento en el número de ambulantes, sino la ausencia total de control por parte de las autoridades encargadas de supervisar el comercio.
Ante este escenario, el gremio ha solicitado formalmente una reunión con la alcaldesa de Arequipa, Ruccy Oscco Polar. El objetivo es poner en conocimiento de la autoridad la problemática real que enfrentan los centenares de comerciantes del centro de la ciudad y exigir un plan de acción inmediato.
Se espera que la actual gestión municipal empiece a trabajar de manera coordinada con los inspectores de comercio informal. Los empresarios formales demandan una fiscalización permanente que garantice el libre tránsito y la competencia justa dentro del marco de la ley.
