Clínica donde falleció niño de siete años era informal
Informalidad en el sector aumenta en Arequipa. La Gerencia Regional de Salud informó que TraumaCare Salud, establecimiento donde fue atendido Gustavo Cruz Fernández antes de fallecer, no inició trámite sanitario ni contaba con categorización para operar. El caso expone fallas de control sobre clínicas y centros médicos privados en Arequipa.
SALUD EVALÚA EL CASO
La Gerencia Regional de Salud de Arequipa confirmó que TraumaCare Salud, clínica donde falleció Gustavo Cruz Fernández, de siete años, funcionaba de manera informal al no haber iniciado ningún trámite sanitario ante la autoridad regional. La entidad verificó que el establecimiento no contaba con autorización de inicio de actividades ni categorización para brindar servicios médicos.
La información fue confirmada luego de una reunión entre representantes de Geresa y la Municipalidad Distrital de Yanahuara, comuna que también intervino el local por falta de licencia de funcionamiento. Según la autoridad sanitaria, el establecimiento no tenía documentación relacionada con el procedimiento obligatorio que permite evaluar si un local puede atender pacientes.
La Dirección Ejecutiva de Salud de las Personas de la Gerencia Regional de Salud, Giovana reyes, explicó que todo consultorio, policlínico, clínica o centro médico debe solicitar primero la autorización de inicio de actividades. Ese paso permite que la autoridad sanitaria realice una visita técnica para verificar infraestructura, equipamiento, recursos humanos y condiciones mínimas según el tipo de atención ofrecida.
En el caso de TraumaCare Salud, Geresa informó que no existía ese trámite previo. Por ello, el local no podía ser evaluado ni categorizado oficialmente para funcionar como establecimiento de salud. La categorización es indispensable porque define si un centro puede brindar solo consultas, contar con laboratorio, hacer radiografías, realizar procedimientos especializados o ejecutar intervenciones quirúrgicas.
El caso adquiere mayor gravedad porque Gustavo fue llevado a ese establecimiento privado tras ser atendido inicialmente en el Hospital Goyeneche por una lesión en la muñeca. De acuerdo con la denuncia familiar, el menor fue trasladado para una intervención, pero presentó complicaciones y luego fue conducido a la Clínica San Juan de Dios, donde se confirmó su fallecimiento.
Geresa precisó que una clínica autorizada para realizar cirugías debe contar con centro quirúrgico, cirujano, anestesiólogo, enfermería, central de esterilización, ambulancia, convenio con una unidad de cuidados intensivos y acceso a banco de sangre. Estos requisitos permiten responder ante una complicación durante un procedimiento médico.
La autoridad regional informó que Arequipa cuenta con cerca de 1 400 establecimientos de salud registrados, entre públicos y privados. De ese total, alrededor de 900 corresponden al sector privado, incluyendo clínicas, centros médicos, consultorios odontológicos y otros servicios especializados que deben figurar en los registros oficiales.
La población puede verificar si un establecimiento está formalmente autorizado mediante el Registro Nacional de Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud, Renipress. En esa plataforma se puede revisar si una clínica o consultorio está registrado, categorizado y habilitado para brindar determinado tipo de atención.
Tras el caso, Geresa anunció que coordinará operativos con la Municipalidad de Yanahuara y otras comunas para identificar locales sin autorización, establecimientos que cambiaron de giro y centros que ofrecen procedimientos sin contar con capacidad técnica. La supervisión también involucra a Susalud, entidad competente para fiscalizar y sancionar a las IPRESS.
La confirmación de que TraumaCare Salud no inició trámite sanitario convierte la muerte de Gustavo en una alerta mayor para todo el sistema de control en Arequipa. No basta actuar después de una tragedia: Geresa, municipalidades y Susalud deben cruzar información, fiscalizar de forma permanente y evitar que clínicas informales atiendan pacientes sin condiciones mínimas de seguridad.
