Centenario puente colgante de Acoy en riesgo por filtraciones de agua
Por Jorge Turpo R.
Centenario puente Acoy se ha convertido en un atractivo turístico de la provincia de Castilla. Lo más grave es que todos los pueblos de la parte alta hasta Chuquibamba y Cotahuasi quedarán incomunicados si hay más derrumbes en la vía. Piden la intervención del Gobierno Regional.
DAÑOS PROVOCADOS POR IRRIGACIÓN EL CASTILLO
Durante décadas, el puente colgante de Acoy fue mucho más que un paso sobre el río Majes. Construido hace prácticamente un siglo, permitió a la familia Delgado Medina acceder a sus tierras ubicadas en la otra margen del río.
Con el tiempo, aquella estructura de madera y cables dejó de ser únicamente un acceso privado para convertirse en uno de los atractivos turísticos más singulares de la provincia de Castilla.
Hoy, ese patrimonio enfrenta la amenaza de las filtraciones de agua provenientes de la irrigación El Castillo que están debilitando el terreno donde descansan sus bases.
El peligro ha obligado a los propietarios a tomar una decisión que entristece a visitantes y pobladores.
La familia Delgado Medina instaló una reja para restringir el ingreso de turistas y evitar accidentes.
Hasta hace poco era común ver a viajeros cruzando el puente o acercándose para fotografiarse sobre esta histórica estructura suspendida sobre las aguas del Majes. Ahora, el riesgo de un colapso parcial hace imposible mantener ese acceso abierto.
El problema no está en el puente, sino en el suelo que lo sostiene. Las filtraciones de agua que descienden desde la parte alta del acantilado han comenzado a erosionar las laderas. En varios puntos ya se observan escurrimientos permanentes, desprendimientos de tierra y rocas, además de profundas grietas que evidencian la inestabilidad del terreno.
Los vecinos de Acoy aseguran que esta situación no existía años atrás. Coinciden en que el problema empezó cuando la irrigación El Castillo amplió sus áreas de cultivo hasta el borde mismo del acantilado.
Según los pobladores, el manejo inadecuado del agua de riego ha saturado el terreno de humedad y las filtraciones terminan descargándose sobre la ladera, provocando derrumbes cada vez más frecuentes.
INCOMUNICADOS
El daño va mucho más allá del patrimonio turístico. Las filtraciones también están comprometiendo la carretera regional AR-105, vía que conecta Castilla Baja con Castilla Alta y permite llegar a localidades como Chuquibamba y Cotahuasi.
En distintos tramos, piedras, arena y tierra caen constantemente sobre la plataforma, obligando a realizar trabajos permanentes de limpieza para mantener el tránsito.
La Municipalidad Provincial de Castilla interviene cada vez que ocurre un deslizamiento, retirando el material que bloquea la carretera. Pero esas labores solo alivian temporalmente el problema. El origen de los derrumbes permanece intacto y la amenaza continúa creciendo con cada nuevo riego realizado en la parte alta.
El alcalde provincial de Castilla, Renzo Pastor, advirtió que la responsabilidad principal recae en el Gobierno Regional de Arequipa, por tratarse de una carretera regional y por la necesidad de intervenir integralmente la zona afectada.
La autoridad explicó que existe la posibilidad real de un derrumbe de gran magnitud que interrumpa completamente el tránsito hacia Castilla Alta, Chuquibamba y Cotahuasi, dejando aisladas a miles de personas.
Pastor también informó que la municipalidad ha impuesto sanciones a la junta de usuarios por los daños ocasionados por las filtraciones. Pese a ello, los agricultores continúan utilizando sistemas de riego que favorecen la pérdida de agua y la infiltración hacia las laderas, agravando el deterioro del terreno.
La situación preocupa porque la carretera representa el principal vínculo entre numerosas comunidades de la sierra arequipeña y el resto de la región.
Un eventual colapso impediría el traslado de personas, limitaría el acceso a servicios básicos y afectaría gravemente la actividad agrícola, principal fuente económica de estas localidades. Los productores tendrían serias dificultades para transportar sus cosechas hacia los mercados, generando importantes pérdidas económicas.
Especialistas y autoridades consideran indispensable que el Gobierno Regional de Arequipa ejecute obras de estabilización de taludes y que la Gerencia Regional de Agricultura supervise el cumplimiento de las condiciones bajo las cuales opera la irrigación El Castillo.
Asimismo, se requiere la participación de la Autoridad Nacional del Agua para determinar si el manejo del recurso hídrico está provocando las filtraciones que hoy amenazan tanto al puente como a la carretera.
Lo ocurrido en Acoy recuerda lo que sucede en la zona de Siguas. Allí, las filtraciones derivadas del uso intensivo del agua en la irrigación Majes han generado deslizamientos que incluso ponen en riesgo la carretera Panamericana Sur. Ambos casos muestran cómo un manejo deficiente del riego puede convertirse en un problema de infraestructura, seguridad y desarrollo.
Mientras tanto, el histórico puente colgante permanece prácticamente cerrado. La estructura que durante años atrajo visitantes y ofrecía una experiencia única sobre el río Majes hoy simboliza la fragilidad de un patrimonio amenazado por la falta de planificación.
