Falta de agua golpea la producción del emblemático maíz cabanita en Arequipa
La falta de riego y la deficiente infraestructura agrícola afectan las cosechas y reducen los ingresos de cientos de familias dedicadas
Por: Daniela Nickole Santander
Una preocupante crisis hídrica amenaza la sostenibilidad de uno de los productos bandera y más tradicionales de la gastronomía arequipeña. La falta de agua en las zonas de cultivo ha provocado una reducción del 20% en la producción del maíz cabanita, una situación alarmante que golpea de forma directa la economía de cientos de familias agricultoras en la provincia de Caylloma. A pesar del gran valor nutricional y la alta demanda de este insumo en el sur del país, los comuneros se encuentran limitados para aprovechar la totalidad de sus tierras, enfrentando un panorama adverso por la ausencia de un sistema de riego eficiente que garantice el desarrollo de sus cosechas anuales.
Esta alarmante problemática fue expuesta por el vicepresidente de la Comunidad Campesina de Cabanaconde, Jorge Salinas, quien detalló las dificultades que viven los productores en el campo. El dirigente explicó que la comunidad ha otorgado ampliaciones de terrenos de hasta dos hectáreas a los comuneros, las cuales no logran cultivarse en su totalidad debido a que la dotación de agua actual es insuficiente y no se ajusta a la realidad del territorio. «De un 100% que nosotros cosechábamos, ha bajado un 20%», precisó la autoridad comunal, señalando que frente a este déficit se vienen gestionando estudios técnicos ante instituciones especializadas para solicitar formalmente a la Autoridad Nacional del Agua (ANA) una regulación justa del recurso hídrico.
La escasez del recurso hídrico no es el único factor que estrangula la actividad agrícola en Cabanaconde, la falta de infraestructura técnica agrava el desperdicio del agua en los trayectos de los campos. Salinas advirtió que la zona carece de canales revestidos, compuertas de control y una organización interna sólida que permita distribuir el líquido de manera equitativa.
Esta caída en los volúmenes de cosecha repercute directamente en los ingresos de los agricultores, quienes además deben lidiar con las distorsiones económicas del mercado. Debido a que el maíz cabanita se produce únicamente una vez al año, su comercialización está destinada de forma exclusiva al abastecimiento interno del sur del país. Sin embargo, el precio real que reciben los productores está muy por debajo de los costos ideales de inversión.
Estudios técnicos independientes señalan que el valor justo de comercialización del maíz cabanita debería rondar los 17 soles por kilo. En la práctica diaria, los agricultores se ven obligados a rematar sus sacos a precios de pérdida que oscilan entre los 5 y 6 soles, llegando incluso a los 4 soles en temporadas de mayor oferta. El dirigente comunal concluyó denunciando que los intermediarios que compran los cargamentos son los únicos que se benefician econonómicamente de la distribución, perjudicando gravemente a los comuneros que asumen todo el esfuerzo físico y financiero de la siembra sin recibir una retribución justa por su trabajo.
