HEGEL O LA DIALECTICA Y EL IDEALISMO ABSOLUTO
Por Julio Lopera Quintanilla. (*)
Georg Hegel es la figura más grande del Idealismo alemán y el último filosofo moderno. Su interés abarcó diversos campos de la filosofía: metafísica, epistemología, ontología, filosofía del arte, filosofía de la religión y filosofía de la política. Tal vez, el mayor de sus aportes es la dialéctica que fue concebida como una ley del desarrollo de la realidad y del pensamiento.
El filósofo alemán sostiene que la totalidad del universo, la sociedad, la naturaleza y el pensamiento humano no son una materia que permanece inmutable, sino que constituye una manifestación del Espíritu, un principio activo, divino y absoluto que gobierna el mundo, que busca conocerse y realizarse así mismo, una Razón Universal.
Georg Hegel nació en Stuttgart, Alemania, la madrugada del 27 de agosto de 1770. Sus padres fueron Georg Ludwig Hegel y su madre María Magdalena Fromm. Estudió la primaria en una escuela local y la secundaria en el Gimnasium Ilustre de Stuttgart. Ingreso en 1778 a la Universidad de Tubinga donde estudió Filosofía y Teología.
Entre 1797 y 1880, publicó en Frankfurt, Alemania sus escritos de juventud en los que se ocupó de analizar distintos aspectos de la religión cristiana. Entre estos, vieron la luz varios trabajos muy interesantes como “La positividad de la religión cristiana” (1796) un ensayo en el que afirma que el cristianismo abandono su esencia remplazándola por dogmas, normas y leyes en lugar de invocar la razón y la moral del hombre, “La racionalización de Jesús” (1800) en el que presenta el mensaje original de Cristo separándolo de los milagros que realizó en vida, “El espíritu del cristianismo y su destino” (1800) un estudio en el que critica la religión judía y rescata el amor cristiano como elemento unificador de la humanidad resaltando su papel cohesionador en la sociedad.
Hegel ejerció entre 1801 y 1807 la docencia en la Universidad de Jena y entre 1816 y 1818 en la Universidad de Heidelberg donde ocupó la plaza de Profesor Titular de Filosofía desempeñando en las aulas universitarias la función del pedagogo con gran brillantez didáctica.
Estando ejerciendo la docencia en la Universidad de Jena, Georg Friedrich Hegel publicó su primer libro titulado “Diferencia entre los sistemas de filosofía de Fichte y Schelling” (1801) en la publicación crítica al Idealismo Subjetivo de Fichte que sostiene que el principio fundamental de toda realidad es la Conciencia Activa y toma partido por el Idealismo Objetivo de Schelling, un idealismo que sintetiza naturaleza y espíritu presentando al mundo como un espíritu visible y a la mente del hombre como un espíritu invisible.
Hegel sostiene que los sistemas filosóficos de Johan Fichte y Friedrich Schelling tienen gran valor porque en su concepción superaron el dualismo de Kant pero se inclina por el segundo sistema al que considera superior porque reduce el antagonismo que existe entre sujeto y naturaleza a una entidad absoluta.
Durante sus años de profesor en la misma universidad, escribió el que es tal vez es una de los libros más difíciles de la filosofía occidental desde el punto de vista filosófico y más bellos desde el punto de vista literario, su “Fenomenología del espíritu o de la mente” (1807) que trata de la evolución de la conciencia humana. La obra narra el viaje del Espíritu humano que partiendo de la percepción más elemental puede llegar al saber absoluto, a la comprensión plena de la realidad.
Entre 1806 y 1812, publicó “La ciencia de la Lógica” en esta famosa obra sostiene que el pensamiento y la realidad comparten una misma estructura. Afirma, también, que la lógica es la ontología misma antes de materializarse en la naturaleza.
En este incomparable libro, Georg Hegel se ocupa de la dialéctica considerándola el motor de la historia humana y la concibe como un proceso dinámico de evolución, un desarrollo progresivo del Espíritu o de la Idea Absoluta que debe llevar al hombre hacia la autoconciencia y la libertad.
También afirma que la dialéctica no solo es el motor de la historia sino que también es el “motor del espíritu (un método de razonamiento), sostiene que el proceso reflexión humana comprende tres fases: La tesis o estado inicial que es una afirmación, la antítesis que es la negación o contradicción de la tesis y la síntesis que es la resolución, la fase en la que ambos componentes se unen conservando lo esencial de cada uno de ellos, pero superándolos para dar lugar a una unidad superior.

La “Doctrina del Concepto” forma, también, una parte medular de esta obra, en esta el autor sostiene que la misma está constituida por un sistema que tiene tres etapas y un resultado: El Concepto o forma universal, particular e individual, el Juicio que es al mismo tiempo la separación (análisis) y la unificación (síntesis) de los componentes del Concepto, el Silogismo que restaura la unidad perdida en el Juicio y la Idea Absoluta que unifica Concepto, Juicio y Silogismo; la Idea Absoluta es el punto culminante del sistema y la verdad misma en la doctrina hegeliana.
La Doctrina del Concepto explica la forma como opera la razón humana para concebir una verdad a diferencia de la dialéctica que es un método de razonamiento.
En 1821, vio la luz su famoso libro “Elementos de la Filosofía del derecho” una de las obras más importantes de filosofía política y de ética social que se han escrito; una obra fundamental que tiene como tesis central que a través del derecho y las instituciones políticas y sociales se concreta la realización de la libertad humana a lo largo del proceso de la historia. El libro tiene tres secciones: Derecho Abstracto, Moralidad y Eticidad.
La Primera Parte se ocupa de lo que Hegel denomina el Derecho Abstracto que se ocupa del individuo como persona jurídica, de la propiedad privada y de los delitos y de las penas. Sostiene en esta primera parte de la obra que la propiedad privada es la encarnación de la libertad.
En esta sección Hegel se ocupa de uno de los grandes temas de la filosofía, la libertad no como algo externo, sino más bien como algo interno.
La Segunda Parte tiene como tema la Moralidad en relación a este tópico el autor argumenta que esta es la antítesis del derecho abstracto, sostiene, además, que la moralidad por si sola es algo abstracto que puede llevar a contradicciones si solo depende de la conciencia individual.
En la Tercera Parte que el pensador denominó Eticidad el alemán se abocó también al tema de la libertad, pero dentro de un contexto sosteniendo que el ejercicio de la libertad humana se realiza a través de las instituciones sociales y políticas como la familia, la sociedad civil y el Estado que es concebido por Hegel como la encarnación del amor universal.
“Elementos de la Filosofía del derecho” es una obra que muestra también la concepción que el pensador tiene de la realidad; para Hegel la realidad no es caótica sino ordenada como la razón humana.
Los últimos años de vida del pensador estuvieron señalados por una intensa labor académica y más aún por su consagración como el intelectual más representativo de Alemania. Hegel dejó un valiosísimo legado intelectual a la posterioridad.
Georg Wilhelm Friedrich Hegel falleció la madrugada del 14 de noviembre de 1831 víctima de fiebre como consecuencia de la epidemia del cólera que asoló Berlín en esos tiempos. Sus restos descansan en el cementerio de Dorotheenstadt.
Hegel representa la cumbre más alta del Idealismo Alemán posterior a Kant, es un idealismo absoluto que se expresa muy bien en el enunciado que señala: “Todo lo real es racional y todo lo racional es real”.
El filósofo español Julián Marías al referirse al pensador alemán Georg Hegel expresó: “Hegel es la cumbre del idealismo absoluto y el pensador que trasformó la historia del pensamiento en un sistema donde todo es racional, histórico y dialéctico”.
¡Celebremos al gran filósofo Georg Hegel quien representa en la Historia de la Filosofía el punto culminante del movimiento idealista alemán post kantiano!
(*) Centro Cultural Unsa.
