Obras inconclusas evidencian crisis de gestión en Socabaya
Retrasos en la plaza principal, un parque intervenido sin culminar y un colegio sin entrega plena exponen fallas de planificación, supervisión y respuesta municipal en proyectos públicos del distrito.
VECINOS RECLAMAN
Socabaya acumuló nuevos cuestionamientos por obras públicas retrasadas, paralizadas o sin entrega efectiva. La situación volvió a colocar bajo evaluación la capacidad de la Municipalidad Distrital de Socabaya para planificar, supervisar y culminar intervenciones que debían mejorar espacios públicos, servicios educativos y zonas recreativas del distrito.
Uno de los casos más visibles fue la obra de mejoramiento de la plaza principal de Socabaya, ubicada en uno de los espacios más representativos del distrito. El proyecto registró demoras en su ejecución y problemas vinculados al pago de trabajadores, situación que afectó la continuidad de los trabajos y extendió los plazos inicialmente previstos.
La intervención correspondió al proyecto de mejoramiento de espacios públicos urbanos del pueblo tradicional de Socabaya, identificado con CUI 2629520. La contratación consignó un monto de S/ 3 millones 796 mil 656, con inicio el 4 de noviembre de 2025 y término programado para el 2 de abril de 2026; sin embargo, la obra llegó a junio sin estar culminada.
De acuerdo con información difundida sobre el avance del proyecto, la obra debía entregarse el 26 de mayo, pero registraba un avance aproximado del 60 %. Esa diferencia entre el plazo, el avance físico y la ejecución real abrió cuestionamientos sobre la fiscalización municipal y la capacidad de la contratista para cumplir con los compromisos asumidos.
El segundo frente crítico fue el parque Juan Velasco Alvarado, en el pueblo joven 4 de Octubre. Vecinos denunciaron que la intervención municipal dejó un espacio recreativo inconcluso, con huecos, basura, cerco provisional deteriorado, pérdida de áreas verdes y presencia de personas ajenas al barrio durante la noche.
La obra del parque correspondía al proyecto de mejoramiento del servicio de práctica deportiva y recreativa en el Complejo Deportivo Juan Velasco, con CUI 2602851. La intervención fue incorporada al plan de contrataciones con un valor estimado superior a S/ 1.2 millones, pero el proceso terminó observado y la propia municipalidad declaró su nulidad de oficio, ordenando retrotraerlo a una etapa previa.
El tercer caso fue la institución educativa Felipe Santiago Salaverry, cuya nueva infraestructura continuó sin entrega plena pese al reclamo de padres de familia. La UGEL Arequipa Sur informó que el entrampamiento estaba vinculado a pagos pendientes con Sedapar y al saneamiento de servicios básicos, condición necesaria para cerrar el proceso administrativo y habilitar el plantel. La obra inicio con S/ 12 millones y hoy supera los S/ 15 millones.
La demora afectó a más de 500 escolares que estudiaron en ambientes provisionales en el sector de Coscollo, mientras la comunidad educativa exigía retornar a su local renovado. Padres de familia cuestionaron que una obra anunciada como concluida siguiera sin uso pleno por trámites, deudas y responsabilidades no resueltas entre entidades y contratistas.
Los casos expusieron una misma preocupación: Socabaya no enfrentó solo retrasos aislados, sino una cadena de intervenciones con problemas de ejecución, control y comunicación pública. En obras de uso ciudadano, cada demora impactó directamente en vecinos, escolares, familias y usuarios que esperaban espacios seguros y plenamente habilitados.
El balance dejó una exigencia concreta para la gestión municipal: menos anuncios y más obras terminadas. Para la población, la prioridad pasó a ser contar con cronogramas verificables, pagos cumplidos, responsabilidades claras, supervisión permanente y proyectos entregados en condiciones reales de uso.
