Toledo: soborno de Odebrecht fue de US$ 45 millones y pide nueva declaración desde Suiza
El expresidente peruano Alejandro Toledo sorprendió durante una audiencia de apelación al asegurar que el dinero vinculado al caso Odebrecht no asciende a 25 ni 35 millones de dólares, como se sostuvo durante el proceso judicial, sino a 45 millones de dólares. La declaración fue realizada ante la Primera Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior Nacional, donde busca revertir la condena de 20 años y seis meses de prisión que recibió por los delitos de colusión y lavado de activos.
EXPRESIDENTE DICE DINERO ESTÁ EN ZURICH
Durante su intervención, Toledo también hizo referencia a su estado de salud. Señaló que padece cáncer y manifestó que percibe cercana su muerte, argumento que utilizó para solicitar que se agilicen diligencias que, según sostuvo, podrían aportar nueva información al caso.
El exmandatario afirmó que junto con su defensa legal ha obtenido documentos que revelarían el origen, la ruta y el destino final del dinero investigado. Según explicó, los fondos estarían depositados en una cuenta del banco LGT Bank, en la ciudad de Zúrich, Suiza.
Toledo detalló que el monto estaría compuesto por 42 millones de dólares y tres millones de euros. Asimismo, aseguró conocer la identidad de la persona vinculada a dicha cuenta bancaria y solicitó formalmente que se recurra a mecanismos de cooperación internacional para que declare ante la justicia peruana.
En ese sentido, pidió que sea convocado Urs Fidel Frick, a quien identificó como presidente de la entidad financiera donde presuntamente se encuentran los recursos. Según indicó, dicho testimonio permitiría esclarecer quién sería el verdadero propietario del dinero investigado.
El tribunal respondió que cualquier solicitud debe ser presentada formalmente por la defensa para ser evaluada por el colegiado, precisando que no puede emitir pronunciamientos sobre pedidos formulados directamente por el acusado durante la audiencia.
Toledo también rechazó las acusaciones de haber sostenido reuniones irregulares destinadas a favorecer a la constructora brasileña Odebrecht en la adjudicación de los tramos 2 y 3 de la Carretera Interoceánica Sur. Según su versión, las reuniones registradas en Palacio de Gobierno no estaban relacionadas con decisiones de inversión ni con actos de direccionamiento de contratos.
La justicia peruana determinó previamente que Odebrecht entregó sobornos a cambio de obtener la concesión de esta importante obra vial. Además, el exjefe de Estado cumple una segunda condena de 13 años y cuatro meses de prisión por lavado de activos agravado en el caso Ecoteva, relacionado con la adquisición de inmuebles y movimientos financieros cuyo origen lícito no logró acreditar.
