Abelardo de la Espriella asumirá la presidencia de Colombia tras una campaña exprés
Abelardo de la Espriella fue elegido presidente de Colombia para el periodo 2026-2030 tras imponerse en la segunda vuelta electoral frente al candidato oficialista Iván Cepeda, en unos comicios que marcaron un reordenamiento del escenario político del país y una consolidación de la derecha como fuerza mayoritaria.
UN GIRO A LA DERECHA
Según los resultados de la Registraduría Nacional del Estado Civil, el nuevo mandatario obtuvo 12 959 515 votos, equivalentes al 49,66 % de la votación, con el 99,99 % de las mesas escrutadas. Su triunfo fue confirmado luego de una primera vuelta en la que ya había liderado la contienda con 10 361 499 votos (43,74 %), mientras Cepeda alcanzó 9 688 361 sufragios (40,90 %).
El presidente electo asumirá funciones el 7 de agosto de 2026, acompañado por el exministro y economista José Manuel Restrepo, quien ocupará la Vicepresidencia.
La victoria de De la Espriella representa el ascenso de una figura que, hasta hace poco, era conocida principalmente por su trayectoria como abogado y empresario. Nacido en Bogotá en 1978 y criado en Montería, estudió Derecho en la Universidad Sergio Arboleda y fundó en 2002 la firma De la Espriella Lawyers, con presencia en varias ciudades de Colombia y Estados Unidos.
Su carrera profesional incluyó la representación de empresarios, artistas y figuras públicas en procesos judiciales de alto perfil, lo que lo convirtió en una figura mediática dentro del sistema judicial colombiano. Ese reconocimiento fue clave para su posterior salto a la política.
En menos de un año, De la Espriella fundó el movimiento “Defensores de la Patria”, con un discurso centrado en seguridad, autoridad y oposición al gobierno de Gustavo Petro. Su mensaje logró capitalizar el descontento de sectores conservadores y de centroderecha, consolidándolo como el principal referente opositor.
Durante la campaña, se presentó como un candidato “outsider”, sin experiencia previa en cargos públicos, lo que su equipo utilizó como argumento de independencia frente a la clase política tradicional.
Su propuesta se enfocó en el fortalecimiento de las fuerzas armadas, la lucha frontal contra el narcotráfico y la corrupción, además de una política económica orientada a la reducción de impuestos y el impulso de la inversión en hidrocarburos.
Entre sus principales planteamientos figuran la reactivación de la aspersión de cultivos ilícitos, el fortalecimiento de la cooperación con Estados Unidos e Israel en materia de seguridad, la creación de megacárceles y la implementación de estrategias de “mano dura” contra el crimen organizado.
En el plano económico, propone eliminar el impuesto del 4×1000, incentivar la exploración petrolera y reducir la carga tributaria para empresas y ciudadanos.
En política exterior, ha anunciado una postura crítica frente al gobierno venezolano mientras no se consideren garantías democráticas plenas.
La figura de De la Espriella también ha estado marcada por controversias. Organizaciones como la FLIP han expresado preocupación por acciones judiciales contra periodistas, advirtiendo posibles efectos sobre la libertad de prensa. Además, durante la campaña enfrentó críticas por declaraciones consideradas polémicas en temas sociales y políticos.
El nuevo mandatario ha defendido su postura asegurando que sus acciones responden al ejercicio de la legalidad y la defensa de sus convicciones.
Con su llegada al poder, Colombia inicia una etapa de fuerte reconfiguración política. El gobierno de De la Espriella, que se extenderá hasta 2030, estará marcado por la promesa de recuperar el orden público, reforzar la institucionalidad y redefinir las políticas de seguridad y economía en el país.
