Dos distritos votarán con candidato único en Arequipa

Quicacha, en Caravelí, y Lari, en Caylloma, tendrán un solo candidato a la alcaldía distrital en las Elecciones Regionales y Municipales 2026. El escenario ya quedó definido en la relación de candidaturas electorales y pondrá a prueba el peso del voto blanco y nulo.


EN COMICIOS DE OCTUBRE

Dos distritos de Arequipa llegarán a las Elecciones Regionales y Municipales 2026 (ERM 2026) con un solo candidato a la alcaldía distrital. Se trata de Quicacha, en la provincia de Caravelí, y Lari, en Caylloma, dos jurisdicciones donde la competencia electoral quedó reducida a una sola lista.

El registro electoral ubica a ambos distritos como los únicos casos de Arequipa donde la competencia por la alcaldía quedó reducida a una sola lista de los 109 distritos.

En Quicacha, el único postulante será José Barrientos Carpio, de Podemos Perú. El candidato buscará retornar al municipio distrital en una elección sin rivales directos, luego de haber participado en anteriores procesos electorales con mayor competencia política.

Barrientos no es un nombre nuevo en la política local. Ya fue elegido alcalde de Quicacha para el periodo 2015-2018, por lo que su nueva postulación se presentará como un intento de retorno a una comuna pequeña, pero electoralmente significativa dentro de Caravelí.

El segundo caso se registrará en Lari, distrito de la provincia de Caylloma, donde Rómulo Suyco Panta volverá a postular por Somos Perú. A diferencia de otros distritos, los electores de Lari no tendrán otra lista municipal para comparar propuestas, liderazgos o equipos de regidores.

El antecedente de Lari le da mayor peso político a esta elección. En 2022, Suyco Panta también fue el único candidato a la alcaldía, pero no logró ser proclamado porque el voto blanco y nulo superó ampliamente el respaldo obtenido en las urnas.

Según los resultados oficiales reportados entonces por la ONPE, el candidato recibió 109 votos de 716 sufragios emitidos, mientras que los votos blancos y nulos sumaron 607. Ese resultado convirtió a Lari en uno de los casos más llamativos del proceso municipal anterior.

La clave legal está en el artículo 364 de la Ley Orgánica de Elecciones. La norma permite declarar la nulidad cuando los votos nulos o en blanco, juntos o por separado, superan los dos tercios del total exigido por ley; en ese escenario corresponde convocar a un nuevo proceso electoral.

Por eso, una candidatura única no equivale a una victoria automática. En distritos de baja población, donde las relaciones personales, la memoria de gestión y el rechazo ciudadano pesan más que las estructuras partidarias, el voto blanco y nulo puede convertirse en una forma directa de evaluación política.

Quicacha y Lari colocarán a Arequipa ante una elección poco común: dos alcaldías sin competencia formal, pero no sin riesgo electoral. En ambos distritos, la pregunta de fondo no será quién enfrenta al candidato, sino si la única lista logrará convencer a una mayoría suficiente para gobernar.

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