El Niño afectará producción agrícola y podría elevar precio de alimentos básicos

Agro es el sector más afectado con el Fenómeno del Niño. Arroz, papa, cebolla, ajo, aceituna y leche figuran entre los productos más vulnerables. Especialistas advierten que, si no se protegen la infraestructura de riego y las vías de transporte, la menor producción podría impactar el costo de la canasta familiar durante el verano de 2027.


EN AREQUIPA

El anunciado fenómeno de El Niño costero vuelve a encender las alertas en Arequipa. Aunque todavía no existe una proyección oficial que anticipe un desabastecimiento de alimentos, especialistas advierten que el evento climático podría reducir la producción de varios cultivos estratégicos y generar un incremento en los precios de productos esenciales para la población.

Entre los alimentos con mayor riesgo figuran el arroz, la papa, la cebolla, el ajo, la aceituna, el maíz y la quinua, además de los forrajes que alimentan al ganado lechero de la región. Así lo señala un reporte de la Sociedad Agrícola de Arequipa, que preside Jaime Huerta, quien advierte sobre los efectos del aumento de las temperaturas, las lluvias irregulares y los posibles daños en la infraestructura de riego y las carreteras.

La preocupación cobra fuerza luego de que la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) mantuviera la alerta por El Niño costero y estimara que el evento persistirá hasta el verano de 2027. Según el último escenario difundido por el Senamhi, existe un 48 % de probabilidad de que alcance una intensidad fuerte y un 46 % de que sea moderada. agregó.

Si bien entre julio y septiembre de este año se prevén lluvias dentro de los valores normales en la costa sur y la sierra suroccidental, el Senamhi también anticipa temperaturas máximas superiores a las habituales en la vertiente occidental de Arequipa, una condición que puede afectar el desarrollo de los cultivos.

Los valles de Camaná, Ocoña y Tambo concentran la mayor preocupación por el arroz. En estas zonas, la producción dependerá de la disponibilidad de agua y del adecuado funcionamiento de bocatomas, canales y reservorios. Desbordes, inundaciones o una distribución deficiente del recurso hídrico durante la campaña agrícola podrían reducir significativamente los rendimientos.

La cebolla y el ajo, cultivados principalmente en La Joya, Santa Rita de Siguas, Majes y la campiña arequipeña, también enfrentarían condiciones adversas. Las altas temperaturas favorecerían la aparición de plagas y enfermedades, además de alterar los ciclos de riego y el desarrollo normal de las plantas.

En la provincia de Caravelí, el cultivo del olivo tampoco escapa a la amenaza. Un invierno más cálido de lo habitual podría afectar la floración de los árboles y disminuir la producción de aceituna, uno de los productos agrícolas emblemáticos de esa zona.

Las provincias altoandinas también figuran entre las más vulnerables. En Caylloma, Castilla, Condesuyos y La Unión, los cultivos de papa, maíz, quinua, habas y cereales podrían sufrir pérdidas debido a sequías prolongadas, lluvias concentradas o variaciones extremas de temperatura durante la próxima campaña agrícola.

Otro sector que podría verse seriamente afectado es la ganadería lechera. La disponibilidad de alfalfa y otros forrajes será determinante para mantener la producción en Majes, La Joya y Vítor. Una reducción del agua de riego elevaría los costos de alimentación del ganado, disminuiría el rendimiento lechero y, en consecuencia, encarecería productos como leche, queso y derivados.

A ello se suma un factor logístico. Huaicos, inundaciones o daños en la Panamericana Sur y en las carreteras que conectan Arequipa con Cusco, Puno, Moquegua y los valles interandinos podrían interrumpir temporalmente el abastecimiento de frutas, verduras y tubérculos, aun cuando exista producción disponible.

Las cifras reflejan la magnitud del desafío. Un escenario elaborado por CENEPRED identifica en Arequipa más de 78 mil hectáreas de cultivos bajo riego, 8 mil hectáreas de secano y 64 mil hectáreas de pastos naturales expuestas a sequías extremas. Además, el Banco Central de Reserva informó que el sector agropecuario regional cayó 7 % en enero de este año, con reducciones de 4,3 % en la producción de cebolla y de 6,1 % en papa.

Los especialistas coinciden en que aún es prematuro hablar de un desabastecimiento. Sin embargo, advierten que la evolución de El Niño y la capacidad de las autoridades para proteger la infraestructura hidráulica, los sistemas de riego y las carreteras serán determinantes para evitar que el fenómeno climático termine golpeando el bolsillo de las familias arequipeñas con un incremento en el precio de los alimentos básicos.

Según la última evaluación del MEF, el sector agrícola registró en abril una caída de 20% del área de cultivo, la peor cifra en más de 25 años. Este porcentaje empeorará por las lluvias en zonas como el norte y selva, así como severas sequías en el sur.

Asimismo, Midagri reporto que, hasta mayo, la quinua tuvo el más alto decrecimiento en su producción (-48.1%). 

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