Convenio para uso de Escuela PNP Charcani está por vencer y sede de La Joya sigue paralizada

El tiempo corre y la solución definitiva para la formación de nuevos policías en Arequipa sigue sin llegar. A pocos meses de que concluya el convenio que permite el funcionamiento temporal de la Escuela de Educación Superior Técnico Profesional de la Policía Nacional en las instalaciones de Charcani, el proyecto de la nueva escuela en el distrito de La Joya permanece paralizado, sin fecha cierta para reanudar su construcción.

OBRA ESTÁ PARALIZADA DESDE 2020

La situación genera preocupación debido a que la infraestructura de Charcani fue cedida mediante un acuerdo temporal, mientras se edificaba el moderno complejo policial en La Joya. Sin embargo, los retrasos acumulados han provocado que ambas situaciones converjan en un momento crítico: el convenio está próximo a vencer y la obra definitiva continúa detenida.

Según el director de la EESTP PNP Arequipa, Javier Linares Velásquez, la actual infraestructura está deteriorada tras más de cuatro décadas de uso. El local alberga a 441 alumnos de primero y segundo año, pero sus instalaciones ya no responden a las actuales necesidades de formación. “Tenemos la responsabilidad de formar alumnos y exigir la preparación física y policial, pero también debemos brindar condiciones mínimas de habitabilidad. Las tuberías de agua y desagüe han colapsado, los materiales se han deteriorado y las condiciones climáticas afectan la infraestructura”, explicó.

La construcción de la Escuela PNP de La Joya debía convertirse en uno de los proyectos más importantes para fortalecer la seguridad en el sur del país. La infraestructura contempla aulas, laboratorios, dormitorios, áreas deportivas, comedores y espacios administrativos para albergar a cientos de cadetes cada año.

No obstante, desde hace varios años el proyecto enfrenta una serie de controversias técnicas, administrativas y legales que impidieron su culminación. Los trabajos fueron suspendidos cuando la obra registraba 92% de avance físico, pero lejos de acercarse a su conclusión, terminó inmersa en arbitrajes, evaluaciones y procesos de resolución contractual. Actualmente, el Ministerio del Interior espera la transferencia de S/42 millones para la ejecución del saldo de obras que permita la conclusión.

Mientras tanto, los alumnos continúan recibiendo su formación en el complejo de Charcani gracias al convenio suscrito entre la Policía Nacional y la institución propietaria del inmueble. Ese acuerdo permitió evitar que la región se quedara sin escuela policial, pero siempre fue concebido como una solución provisional.

Ahora el problema adquiere mayor urgencia porque el plazo del convenio se encuentra próximo a finalizar el 31 de diciembre del 2026. De no concretarse una renovación o una alternativa inmediata, la continuidad de las actividades académicas podría verse comprometida, justo cuando el país requiere incrementar el número de efectivos para enfrentar la creciente inseguridad ciudadana.

Las autoridades regionales y policiales reconocen la necesidad de destrabar el proyecto de La Joya, aunque hasta el momento no existe un cronograma definitivo para reiniciar las obras. Las evaluaciones técnicas y financieras continúan, mientras el expediente busca una salida que permita concluir una infraestructura cuya inversión supera ampliamente los milesde soles.

Especialistas recuerdan que cada año de retraso no solo incrementa el costo de la obra debido al deterioro de las estructuras y la actualización de precios, sino que además limita la capacidad de formación de nuevos agentes policiales. Esto repercute directamente en la disponibilidad de personal para atender las demandas de seguridad en Arequipa y otras regiones del sur.

La incertidumbre también alcanza a los futuros postulantes, quienes esperan contar con instalaciones adecuadas y permanentes para su formación profesional. La escuela de La Joya fue diseñada precisamente para responder al crecimiento de la demanda, pues tiene una capacidad para albergar a 800 estudiantes y 200 policías, lo que permitiría reemplazar las limitaciones de la sede provisional.

Mientras tanto, el calendario avanza inexorablemente hacia el vencimiento del convenio de Charcani, la esperada escuela policial de La Joya continúa detenida. El contraste refleja cómo una solución temporal amenaza con agotarse antes de que la obra definitiva logre salir del prolongado estancamiento que arrastra desde hace varios años. El tiempo, en este caso, se ha convertido en el principal enemigo de un proyecto clave para la seguridad de Arequipa y del sur del país.

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