8-1 VALIDA
Minaya y Paredes exponen sus
propuestas al rectorado de la UNSA
Los postulantes a la segunda vuelta electoral coinciden en la necesidad de reformar la universidad.
Por: Daniela Nickole Santander
A menos de dos años de cumplir su bicentenario, la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa (UNSA) se encuentra en un punto de inflexión decisivo, hoy luce su peor imagen. De cara a la segunda vuelta electoral que se celebrará este viernes 31 de julio para definir al próximo rector, la casa agustina enfrenta el desafío urgente de restaurar la confianza institucional tras escándalos financieros, como el desfalco millonario iniciado en 2016 y revelado recientemente, sumado a fallas críticas en sus sistemas informáticos y de admisión.
En este escenario, dos listas perfilan sus propuestas para liderar el próximo rectorado: Unidos al Bicentenario con la Lista 3, encabezada por el doctor Armando Minaya, y Sentimiento Agustino con la Lista 4, liderada por el doctor Richard Paredes. A partir de los diálogos sostenidos con ambos postulantes, es posible analizar los principales ejes de debate, las coincidencias y los matices que marcan el rumbo de esta contienda electoral.
El desvío sistemático de fondos públicos dentro de la Tesorería de la universidad representa la sombra más pesada sobre la institución. Aunque ambos candidatos coinciden en articular una lucha frontal contra la corrupción bajo la bandera de la transparencia, las rutas de acción propuestas muestran diferencias en el enfoque estratégico. Por un lado, el candidato Armando Minaya apuesta por activar los mecanismos institucionales ordinarios. Su propuesta consiste en ejecutar una auditoría interna para luego derivar los hallazgos a la Contraloría General de la República y al Poder Judicial. Minaya enfatiza que la universidad debe presentar las pruebas ante el fuero penal sin atribuirse funciones de juzgamiento que no le corresponden a la administración académica. «Hemos dicho que caiga quien caiga tiene que asumir esta responsabilidad, porque no es posible que una institución del Estado que necesita dinero para contratar profesores o pagar reintegros se encuentre con personas manipulando el dinero que le corresponden a toda la comunidad agustina», puntualizó el postulante de la Lista 3.
El candidato Richard Paredes adopta una postura de revisión histórica y mayor confrontación. Promueve la fiscalización directa de las dos últimas gestiones rectorales, comprendidas entre los años 2016 y 2026. Paredes cuestiona que el drenaje de dinero haya operado impunemente desde 2016 sin que los sistemas de control de la época lo detectaran, por lo que defiende la necesidad de aplicar una postura contundente para devolver la dignidad a la universidad. «Vamos a fiscalizar las dos últimas gestiones, porque el dinero de todo el pueblo tiene que ser bien gestionado. No entendemos cómo desde el año 2016 se ha ido perdiendo dinero y nadie se dio cuenta», sostuvo el líder de la Lista 4, prometiendo «transparencia y mano extremadamente firme».
Uno de los reclamos constantes de la comunidad agustina es que la producción científica financiada por la institución suele quedar archivada sin generar un impacto directo en la sociedad. Frente a esta problemática, ambos proyectos plantean reorientar el uso de los fondos de investigación. La Lista 3 propone concentrar los esfuerzos en la investigación aplicada e intermedia. De acuerdo con Minaya, el objetivo es articular la producción académica con el sector productivo para que «los resultados no queden en papel blanco y negro, sino que den un paso hacia adelante, llegando a pequeñas agrupaciones como las Mipymes para que lo desarrollen en la parte aplicativa».
En contraste, la Lista 4 sostiene que la investigación debe responder a un diagnóstico territorial de urgencia. Paredes señala que la universidad tiene la obligación de acudir a las comunidades más vulnerables para resolver crisis puntuales. «Los trabajos de investigación tienen que resolver problemas de la comunidad. Un ejemplo sencillo: nuestros niños de las alturas tienen anemia. La universidad tiene que ir a esas comunidades, hacer un diagnóstico y ver de qué forma vamos a solucionar ese problema», aseveró.
Las recientes interrupciones en el sistema informático de la universidad, que dejaron inoperativa la plataforma virtual por más de tres semanas, junto a las denuncias por mafias de suplantación en los exámenes de ingreso, colocan la actualización tecnológica como un eje prioritario de gestión. Respecto a los procesos de admisión, Minaya destaca la necesidad de fortalecer los controles tecnológicos y biométricos en alianza estratégica con la Policía Nacional y el Ministerio Público para frenar el uso de dispositivos de suplantación.
Por su parte, Paredes sugiere la conformación de comisiones con especialistas e informáticos de instituciones externas para fiscalizar la elaboración de las pruebas. «Tiene que haber una comisión con especialistas en informática para que el examen de ingreso no tenga ningún problema. Tiene que haber una garantía de que el que postula realmente demuestra su capacidad y tiene derecho a una vacante», enfatizó.
En el plano informático general, la candidatura de la Lista 3 prioriza la renovación integral del centro de datos universitario mediante la adquisición de equipos modernos y la implementación de matrices de respaldo en la nube. Minaya explicó que el data center «tiene ya muchos años y las computadoras ya no rinden con la misma capacidad», agregando que «si se hubiera tenido un backup de toda la información, levantar el sistema tan solo hubiera demorado unas cuantas horas».
En lo referente a la calidad de la enseñanza y el ambiente dentro de los campus, ambas listas coinciden en elevar los estándares de exigencia académica, aunque con énfasis distintos en sus planes de trabajo. Armando Minaya resalta la importancia de la capacitación docente continua, el equipamiento con programas informáticos de última generación y el impulso a las pasantías de intercambio internacional para alumnos y profesores. Dentro de su plan resalta la propuesta de construir una piscina olímpica universitaria de cara al bicentenario, fundamentando su viabilidad en el beneficio para la ciudad, la práctica deportiva y la obtención de créditos extracurriculares.
«La UNSA va a cumplir doscientos años y no tiene una piscina de esta naturaleza. Sirve para que practiquen deporte y se hagan acreedores de un crédito, beneficiando también a escuelas como pesquería para su formación profesional», argumentó.
Por su parte, Richard Paredes enfoca su propuesta en la revisión permanente de las mallas curriculares, argumentando que no se debe esperar el plazo formal de tres años si los avances científicos exigen actualizaciones inmediatas. Asimismo, el líder de la Lista 4 plantea una reforma en la política de campaña electoral interna, criticando la saturación de propaganda física y sonora en los campus.
«Creemos que la universidad debe ver el mecanismo legal para prohibir que se haga publicidad dentro de los locales. Se deben propiciar más los debates entre los candidatos. La universidad es una academia y debe ser ejemplo para la sociedad», concluyó Paredes.
RESALTAR
A las puertas de sus doscientos años de historia, la Universidad Nacional de San Agustín enfrenta el reto de combinar la modernización tecnológica y la proyección científica con una fiscalización rigurosa de sus recursos. Mientras la propuesta de la Lista 3 se enfoca en la actualización de infraestructura, la investigación aplicada y la cooperación tecnológica, la Lista 4 centra su mensaje en la auditoría de gestiones pasadas, la intervención social directa y la reestructuración de los procesos académicos. La comunidad universitaria tendrá en sus manos la definición del modelo de gestión que liderará a la institución en su próximo siglo de vida.


