Un quinquenio después: más inversión, ¿pero mejores resultados?

Por Tomás Reto, economista del CPC

La inversión pública es una de las principales herramientas con las que cuenta el Estado para cerrar las brechas que todavía afectan la calidad de vida de millones de peruanos. Carreteras, colegios, hospitales, sistemas de agua y saneamiento, entre otros, dependen de que los recursos públicos destinados a inversión finalmente se conviertan en obras. Por ello, resulta relevante evaluar qué ocurrió durante los últimos dos quinquenios presidenciales.

Entre agosto de 2016 y julio de 2021, el Estado ejecutó S/ 153 mil millones en inversión pública. Durante los siguientes cinco años, entre agosto de 2021 y julio de 2026, esta cifra se incrementó hasta alcanzar S/ 265 mil millones. Es decir, la inversión pública aumentó 73% entre ambos periodos. Este crecimiento se produjo en los tres niveles de gobierno. Los Gobiernos Regionales registraron el mayor incremento, con un crecimiento de 89%; seguidos por el Gobierno Nacional, con 81%; y los Gobiernos Locales, con 56%.

¿Qué ocurrió en Arequipa en ese mismo periodo? La región siguió la tendencia nacional, aunque a un ritmo menor. La inversión pública pasó de S/ 7 030 millones durante el quinquenio 2016-2021 a S/ 11 441 millones entre 2021 y 2026. Esto representa S/ 4 411 millones adicionales y un crecimiento de 63%. Sin embargo, mientras la inversión en Arequipa aumentó 63%, en el conjunto del país lo hizo en 73%. Como consecuencia, Arequipa pasó del cuarto al séptimo lugar entre los departamentos con mayor inversión pública y su participación dentro del total nacional se redujo de 5% a 4%.

Al analizar quién impulsó este crecimiento en Arequipa, destacan principalmente los Gobiernos Locales. La inversión ejecutada por las municipalidades prácticamente se duplicó, al pasar de S/ 3 215 millones a S/ 6 351 millones (+98%). El Gobierno Regional, por su parte, incrementó su inversión de S/ 2 400 millones a S/ 3 266 millones (+36%), mientras que la correspondiente al Gobierno Nacional pasó de S/ 1 415 millones a S/ 1 824 millones (+29%).

¿En qué se invirtieron estos recursos? Transporte se mantuvo como la principal función, pasando de S/ 3 049 millones a S/ 4 223 millones (+38%). Le siguen Educación, cuya inversión aumentó 75% hasta alcanzar S/ 1 537 millones, y Agropecuaria, que creció 59% hasta S/ 1 296 millones.

Las cifras muestran entonces un resultado mixto. Durante los últimos cinco años, la inversión pública ejecutada en Arequipa aumentó 63%. Sin embargo, otras regiones avanzaron a mayor velocidad, haciendo que Arequipa pierda posiciones y participación dentro de la inversión pública nacional.

Más preocupante aún es que el incremento de los recursos no necesariamente se ha traducido en mejores servicios para los arequipeños. En educación, por ejemplo, solo alrededor de 4 de cada 10 estudiantes de cuarto de primaria alcanzaron los aprendizajes esperados en lectura en 2025, proporción similar a la registrada en matemática. Estos resultados incluso permanecen por debajo de los registrados antes de la pandemia. Además, en 2025, el 18% de la Red Vial Departamental y Vecinal está pavimentada, y solo el 36% de hogares recibe agua de calidad. Es decir, contamos con un Estado que gasta e invierte considerablemente más, pero cuyos resultados todavía no avanzan al mismo ritmo.

Por ello, el reto para los próximos cinco años no debería ser únicamente invertir más. Arequipa necesita invertir mejor, priorizando proyectos que respondan a sus principales brechas y asegurando que los recursos efectivamente se traduzcan en mejores servicios. Después de todo, para los ciudadanos importa poco cuánto creció la inversión pública si ese crecimiento no se refleja en una mejora de su calidad de vida.

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