Camaná y Majes en alerta por posibles crecidas de ríos durante El Niño
ANA supervisa zonas críticas en provincias.
La llegada de la temporada de lluvias mantiene en alerta a los valles de Camaná y Majes. La Autoridad Nacional del Agua (ANA) detectó 44 zonas consideradas críticas ante la posibilidad de un aumento de los caudales y la ocurrencia de precipitaciones intensas asociadas al fenómeno El Niño.
El diagnóstico fue elaborado por especialistas de la Administración Local de Agua (ALA) Camaná-Majes, quienes recorrieron diferentes sectores, evaluaron sus condiciones y registraron mediante coordenadas geográficas los puntos que presentan mayor exposición. La información permitirá determinar dónde deben concentrarse las primeras labores de prevención.
El valle de Camaná concentra 26 de los puntos identificados. Las zonas corresponden a los ámbitos de las comisiones de usuarios de Montes Nuevos, Pucchún, El Cuzco, El Molino, La Bombón, Pampatá, Characta, Pisques, Sonay y Socso, ubicadas en los distritos de Mariscal Cáceres, Nicolás de Piérola y José María Químper.
En el caso del valle de Majes, fueron ubicados 18 puntos vulnerables. Estos se distribuyen entre los sectores administrados por las comisiones de usuarios La Real-El Monte-Querulpa, Uraca-Sogiata-San Vicente, Cantas-Pedregal-Pitis, Sarcas-Torán, Beringa-Cosos-Aplao y Ongoro-Ongoro Bajo. Las áreas comprenden los distritos de Aplao, Huancarqui y Uraca, en la provincia de Castilla.
Como parte de la evaluación, la ANA planteó una serie de trabajos destinados a disminuir el nivel de exposición. Entre ellos figuran el fortalecimiento y enrocado de diques, además de la limpieza y descolmatación de los cauces, acciones que deberán definirse según las características particulares de cada sector.
El siguiente paso será convertir la información técnica recogida en fichas de intervención que serán remitidas a las autoridades competentes. Con estos documentos, los gobiernos regionales y municipales podrán determinar las obras que correspondan y establecer prioridades de atención.
La advertencia tiene especial importancia para Arequipa debido a la presencia de extensas áreas agrícolas en ambos valles. Una eventual crecida de los ríos podría comprometer terrenos de cultivo, canales de riego, defensas ribereñas, caminos y otras instalaciones próximas a los cauces.
La identificación de estos sectores también permite anticiparse a posibles emergencias. La experiencia de anteriores temporadas de lluvias demuestra que la falta de mantenimiento de los cauces y el debilitamiento de las defensas pueden incrementar rápidamente los daños cuando se presentan precipitaciones excepcionales.
Por ello, la información proporcionada por la ANA representa un llamado a acelerar las medidas preventivas. Los 44 puntos ya están identificados; el desafío ahora es intervenirlos antes de que aumenten los caudales y las lluvias conviertan el riesgo advertido en una emergencia.
