ALCANZA HASTA EL 4% DEL PBI

Economía formal está siendo infiltrada

por actividades ilícitas en América Latina

La minería ilegal genera ingresos de origen ilícito que los grupos delincuenciales buscan “lavar” ingresándolos al mercado.

Las economías ilícitas y la criminalidad organizada están ampliando su influencia en América Latina y penetrando progresivamente en actividades de la economía formal, generando riesgos para la transparencia, la competencia, la inversión y el crecimiento económico. Un indicador de la magnitud del problema es que existen estimaciones según las cuales entre 3% y 4% del producto bruto interno (PBI) de América Latina estaría cruzado con la criminalidad organizada.

La advertencia fue formulada por Juan Andrés Medel, investigador asociado de la Cátedra de Seguridad y Globalización del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, durante el conversatorio “Economías ilícitas: el costo oculto para la competitividad y la inversión en América Latina”, organizado por la Comisión de Lucha contra el Comercio Ilícito (CLCI) de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI).

Medel explicó que una de las principales vías de penetración de los recursos criminales en la economía formal es el lavado de activos. Una vez que el dinero obtenido mediante actividades ilícitas es blanqueado, puede ingresar a negocios, inversiones y otras operaciones legales, haciendo cada vez más difícil determinar su procedencia.

“Este fenómeno no se limita a Perú, sino que constituye una realidad de alcance global. El dinero, una vez que se logra lavar, se integra al sistema”, sostuvo.

El especialista señaló que las organizaciones criminales encuentran mayores oportunidades para desarrollar sus actividades en territorios donde la presencia del Estado es débil, especialmente en zonas alejadas de las capitales y con menores niveles de acceso a servicios, educación, inversión y empleo.

MINERÍA ILEGAL EN AUMENTO

Entre las actividades ilícitas que generan mayor preocupación se encuentra la minería ilegal, cuyo crecimiento en Perú podría acelerarse por el interés de organizaciones criminales y el comportamiento del precio internacional del oro.

“Estamos ante un escenario que va a escalar”, advirtió Medel, quien señaló que se observa un incremento del interés de diversos grupos criminales por ingresar a este negocio. Precisó que el fenómeno no es exclusivo del Perú y también representa una amenaza para otros países de la región.

El avance de estas actividades tiene además un impacto económico, debido a que introduce recursos de origen ilícito en mercados y empresas que compiten con operadores formales que cumplen obligaciones tributarias, laborales y regulatorias.

Medel precisó que el lavado de activos está estrechamente relacionado con la criminalidad organizada por la necesidad de estos grupos de colocar y utilizar las ganancias obtenidas de sus negocios ilícitos. Sin embargo, aclaró que el lavado también puede proceder de delitos que no necesariamente involucran organizaciones criminales.

El investigador sostuvo que la problemática no debe ser analizada únicamente desde una perspectiva penal o ética. Los flujos financieros ilícitos, la corrupción y el crimen organizado también afectan directamente la competitividad y las posibilidades de crecimiento de los países.

RESALTAR

En el conversatorio participaron representantes de los sectores textil, metalmecánico, cigarrillos y productos de consumo masivo, además de investigadores, académicos, socios y gerentes de la SNI.

Dejanos un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked with *.