Huaico deja sin agua potable a 50 mil pobladores de Islay
Las persistentes lluvias que desde hace tres días afectan la provincia de Islay, en Arequipa, dejaron sin servicio de agua potable a unos 50 mil pobladores de Mollendo, luego de que un huaico dañara el canal de derivación que abastece a la planta de tratamiento de agua potable de la ciudad.
El deslizamiento ocurrió en la zona conocida como quebrada de Chule, en el distrito de Mejía, donde una gran cantidad de lodo y piedras afectó aproximadamente 15 metros del canal. Ante el riesgo de nuevos daños, se procedió al cierre de las compuertas de la planta de tratamiento, interrumpiendo el suministro a la población.
La emergencia también representa una amenaza para la actividad agrícola de la provincia. El canal afectado permite atender el riego de aproximadamente 2 400 hectáreas de cultivos, por lo que una interrupción prolongada podría generar pérdidas para los productores de la zona.
Wilbert Salazar Núñez, presidente de la Junta de Usuarios La Ensenada-Mejía-Mollendo, informó que el huaico provocó una fisura en un tramo de unos 15 metros y estimó que los trabajos de reparación podrían demandar alrededor de dos días.
Las labores contemplan la limpieza del canal y la construcción de un muro de contención en el sector afectado, con el propósito de reducir el riesgo de nuevos deslizamientos. Sin embargo, esta intervención será únicamente temporal.
Salazar advirtió que el problema es mayor debido al estado de la infraestructura. El canal tiene una extensión superior a 64 kilómetros y fue construido hace 84 años, por lo que requiere una intervención integral para enfrentar las condiciones climáticas que podrían presentarse durante el Fenómeno El Niño.
Según el dirigente, durante décadas la Junta de Usuarios ha realizado reparaciones con recursos limitados, pero la magnitud de la actual emergencia exige la participación de las autoridades regionales y locales.
La preocupación aumenta debido a que las lluvias continúan y generan nuevos deslizamientos de lodo y piedras. La infraestructura hídrica de Islay se encuentra así bajo presión, mientras miles de familias esperan la restitución del servicio de agua y los agricultores necesitan garantizar el suministro para sus cultivos.
