Beneficencia pierde más de S/ 65 mil al mes por mala administración de zonas azules
Por Jorge Turpo R.
Un informe de Contraloría detectó cinco espacios de estacionamiento que no son explotados por falta de personal para realizar los cobros. La entidad de control advierte deficiencias en la gestión y recomienda adoptar medidas correctivas para garantizar el aprovechamiento de estos recursos.
¿LE SOBRA EL DINERO?
Para atender sus diferentes programas sociales y brindar asistencia a personas en situación de abandono, la Sociedad de Beneficencia de Arequipa suele advertir que necesita mayores recursos. Sin embargo, un informe de la Contraloría General de la República acaba de poner sobre la mesa una cifra que revela cuánto dinero podría estar dejando de recaudar la institución por una deficiente administración de sus zonas de estacionamiento vehicular.
El perjuicio económico potencial llega hasta S/ 65 520 mensuales, según el cálculo realizado por el órgano de control. En un año, de mantenerse las mismas condiciones, el monto podría alcanzar S/ 786 240.
El informe evaluó la operatividad de las llamadas “zonas azules” donde identificó que existen 26 zonas de parqueo vehicular administradas por la Beneficencia, pero cinco de ellas no vienen siendo explotadas económicamente debido a la falta de personal para efectuar el cobro a los conductores.
Las zonas identificadas corresponden al parqueo vehicular N° 6, ubicado en la calle Villalba; el N° 8, en la calle Zela; el N° 9, también en la calle Zela; el N° 12, en la calle Leticia; y el N° 18, en la calle 2 de Mayo. En todos estos espacios la entidad mantiene la administración, pero no realiza el cobro por falta de personal.
El problema no es menor. La propia Contraloría señala que, debido a la limitación de personal destinado a las labores de control y cobranza, la Beneficencia no puede aprovechar económicamente cinco de sus zonas de parqueo, pese a que mantiene la administración de esos espacios.
Para establecer el monto, los auditores calcularon cuánto podría recaudar la institución si las cinco zonas estuvieran operativas. El cálculo considera una jornada de 14 horas diarias, un costo mínimo de S/ 1 por hora o fracción y un costo máximo de S/ 2 por hora, de acuerdo con las tarifas establecidas. También se tomó en cuenta la capacidad de cada espacio.
El resultado es contundente. Para los cinco estacionamientos, la Contraloría estimó un ingreso potencial mínimo de S/ 38 220 mensuales y un máximo de S/ 65 520. Este último monto es el que el órgano de control considera como perjuicio económico potencial derivado de la falta de explotación de estos espacios.
El informe también cuestiona que la falta de personal resulte suficiente para justificar esta situación. La documentación revisada por los auditores muestra que la administración cuenta con un rol de personal cobrador.
Además, la Contraloría señala que no se habría garantizado una cobertura integral de la capacidad operativa de las zonas de parqueo, lo que genera espacios sin explotación económica.
El asunto adquiere mayor relevancia porque las zonas azules constituyen una fuente de ingresos para una institución cuya finalidad incluye la atención y protección de personas en situación de vulnerabilidad.
La normativa citada por la Contraloría establece que los ingresos generados por actividades comerciales implementadas por las sociedades de beneficencia constituyen recursos propios y pueden contribuir al cumplimiento de sus fines institucionales.
PASAR A LA MUNICIPALIDAD
El debate sobre quién debe administrar estos espacios tampoco es nuevo. El regidor provincial-con licencia- José Suárez Llerena planteó en su momento que las zonas azules pasaran a la administración de la Municipalidad Provincial de Arequipa (MPA).
Su propuesta partía de cuestionamientos a la gestión de estos estacionamientos y planteaba que los recursos recaudados fueran destinados a necesidades directamente relacionadas con la ciudad, como el pintado y señalización de calles, la semaforización y el mantenimiento de las vías.
La observación de la Contraloría vuelve a poner ese debate sobre la mesa, aunque su informe no plantea que las zonas azules deban pasar a la MPA. Lo que advierte es una deficiencia concreta: existen espacios administrados por la Beneficencia que no están siendo aprovechados económicamente.
El documento fue comunicado a la presidenta del directorio de la Sociedad de Beneficencia Arequipa, Silvia Aguilar Soncco, para que la entidad adopte las medidas correspondientes.
El directorio de la Beneficencia lo integran además Francisco Neira Huarca, representante del Ministerio de la Mujer; Milton Olivera Lipa, designado por la Municipalidad Provincial de Arequipa; Celina del Carpio, representante del Gobierno Regional de Arequipa; y Jesús Zegarra Breñas, designado por el Ministerio de la Mujer.
