Controlan incendio forestal tras 5 días de intensa lucha en Machu Picchu
CUSCO
Más de 40 hectáreas de cobertura natural fueron afectadas en la zona de amortiguamiento del Santuario Histórico. Brigadistas mantienen vigilancia para evitar una reactivación del fuego.
Cusco. Luego de cinco días de trabajo ininterrumpido, brigadistas lograron controlar el incendio forestal que afectó la zona de amortiguamiento del Santuario Histórico de Machu Picchu, una emergencia que dejó más de 40 hectáreas de cobertura natural y biodiversidad consumidas por el fuego.
El siniestro se inició el 21 de septiembre en el sector de Carpamayo y se extendió hasta Yawar Huaca-Mescay, en el centro poblado de Piscacucho, jurisdicción del distrito de Ollantaytambo, una zona cercana al ingreso del Camino Inca hacia la ciudadela.
En las labores de respuesta participaron brigadas del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), compañías de bomberos de Urubamba y Pisac, además de pobladores que colaboraron para contener el avance de las llamas.
Las condiciones climáticas complicaron el trabajo. Aunque el incendio llegó a ser controlado parcialmente durante la jornada del martes, los fuertes vientos reactivaron focos calientes presentes en achupallas y tallos secos, obligando a reiniciar las acciones de combate.
El jefe de la Oficina de Gestión del Riesgo de Desastres y Seguridad de Ollantaytambo, Ricardo Pérez Godoy, explicó que desde el inicio de la emergencia se mantuvo una coordinación permanente para enfrentar el incendio y monitorear su evolución.
Inicialmente se estimaba una afectación de unas 20 hectáreas; sin embargo, las evaluaciones preliminares elevaron la cifra a más de 40 hectáreas. Las autoridades continúan realizando mediciones para determinar con precisión la extensión del área dañada y el impacto sobre el ecosistema.
Pese a que el incendio ya fue controlado, las brigadas permanecen en la zona realizando vigilancia constante para detectar cualquier foco caliente que pueda provocar una nueva reactivación.
Los daños ocasionados por el siniestro serán registrados en el Sistema Nacional de Información para la Prevención y Atención de Desastres (SINPAD), mientras continúan las evaluaciones ambientales para establecer las pérdidas ocasionadas en uno de los entornos naturales más importantes del país.
