La salud agoniza y solo destinan el 4 por ciento del canon minero
Por Jorge Turpo R.

NO ES PRIORIDAD EN LOS PRESUPUESTOS

Los gobiernos regionales y municipales invirtieron más en transporte (24%), educación (15%) y agricultura (11%). A ello se suma que en el Perú hay menos de 18 médicos por cada 10 mil habitantes, frente a los 30 recomendados por la OMS.

La salud sigue siendo una de las grandes deudas del Estado y, pese a las enormes brechas que existen en hospitales y centros de atención, los recursos destinados a cerrar esas deficiencias no parecen guardar relación con la magnitud del problema. En 2025, apenas el 4% de los recursos provenientes del canon y las regalías mineras fue destinado al sector Salud.

El dato adquiere mayor relevancia en regiones mineras como Arequipa, donde los establecimientos de salud enfrentan serias limitaciones de infraestructura, equipamiento y personal.

El año pasado, la región recibió más de S/ 1 300 millones por concepto de canon y regalías mineras. Sin embargo, esa importante cantidad de recursos todavía no se ha traducido en una mejora sustancial de los servicios de salud.

Los gobiernos regionales y municipales priorizaron otros sectores. El 24% de los recursos del canon fue destinado a transporte (infraestructura vial), el 15% a educación, el 13% a planeamiento, el 11% a actividades agropecuarias y apenas el 4% a salud.

El problema no es que transporte, educación o agricultura no necesiten inversión. El punto es que mientras se destinan miles de millones de soles a diferentes proyectos, la salud continúa acumulando brechas que terminan afectando directamente a los ciudadanos.

En esta etapa de la campaña electoral, algunas de las propuestas para mejorar los servicios de salud apuntan a construir nuevos hospitales o digitalizar los sistemas de atención para evitar las largas colas que enfrentan los pacientes en los consultorios externos.

La digitalización puede ser útil, pero no resuelve el problema de fondo. Un informe de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES) advierte que el gran desafío comienza en la puerta de entrada al sistema, es decir el primer nivel de atención.

Las postas y centros de salud son precisamente los establecimientos que deberían resolver buena parte de las necesidades de la población antes de que los pacientes tengan que llegar a un hospital.

No obstante, más del 92% de estos establecimientos presenta deficiencias de infraestructura y equipamiento.

A esto se suma la falta de personal. En el Perú hay menos de 18 médicos por cada 10 mil habitantes, frente a los 30 recomendados por la Organización Mundial de la Salud. En las zonas rurales, la brecha es todavía mayor.

La tecnología puede ayudar a reducir parte de esta distancia. La telemedicina, por ejemplo, permite que un paciente pueda recibir atención especializada sin necesidad de trasladarse hasta una ciudad. Pero actualmente solo uno de cada tres establecimientos de salud está preparado para brindar atención a distancia y en algunas regiones la cobertura es incluso menor.

El problema tampoco termina en la consulta médica. Un paciente puede conseguir una cita, ser atendido y recibir una receta, pero si cuando llega a la farmacia no encuentra el medicamento que necesita, el sistema vuelve a fallar.

Aunque la disponibilidad promedio de medicamentos esenciales alcanza el 86%, todavía existen pacientes que deben comprar sus tratamientos con recursos propios. En 2023, un afiliado del Seguro Integral de Salud gastó, en promedio, S/ 275 de su bolsillo en medicamentos.

Por eso, modernizar la salud no significa solamente digitalizar historias clínicas o implementar sistemas para obtener citas por internet. Significa tener establecimientos adecuados, equipos médicos, personal suficiente, tecnología útil y medicamentos disponibles.

¿MÁS HOSPITALES?

Otro problema que debería estar en el centro del debate es la falta de especialistas.

Construir nuevos hospitales puede parecer una solución evidente, pero existe el riesgo de terminar teniendo más infraestructura sin contar con los profesionales necesarios para atender a los pacientes.

En Arequipa, el Colegio Médico advierte que existe un déficit de por lo menos 500 médicos especialistas para cubrir las necesidades de los establecimientos del Ministerio de Salud y del Seguro Social.

La brecha no se resuelve construyendo paredes. Se necesitan médicos, enfermeras, técnicos y especialistas dispuestos a trabajar donde están los pacientes.

El año pasado incluso se planteó gestionar ante el Ministerio de Salud una ampliación de las plazas para los programas de residentado médico, con el objetivo de formar más especialistas, pero la propuesta no se ha concretado y la brecha continúa.

Arequipa tiene ahora seis universidades que ofrecen la carrera de Medicina, cuando hasta hace algunos años eran solo dos. Esto puede contribuir a incrementar el número de profesionales, pero también plantea otro desafío: garantizar que el crecimiento de la oferta educativa esté acompañado por calidad en la formación.

CANON Y BRECHAS

El canon minero representa una oportunidad para que las regiones mineras puedan enfrentar sus principales necesidades. Pero los recursos deben responder también a las brechas sociales que afectan a la población.

Si nueve de cada diez establecimientos del primer nivel tienen deficiencias de infraestructura, equipamiento o personal, resulta inevitable preguntarse si el uso de los recursos disponibles está respondiendo a las prioridades más urgentes.

La salud no necesita solamente más hospitales. Necesita fortalecer las postas y centros de salud, formar especialistas, mejorar el equipamiento, garantizar medicamentos y utilizar la tecnología donde realmente haga falta.

Arequipa tiene recursos. Lo que falta es convertir una mayor parte de esos recursos en servicios de salud que funcionen.

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