Reservas de gas natural se reducen a la mitad y ponen en riesgo el ahorro de peruanos
El gas de Camisea genera el 40 % de la electricidad del país y permite importantes ahorros en hogares y transporte. Sin embargo, solo 110 de los 1,893 distritos tienen acceso a este recurso. La falta de exploración de nuevos yacimientos y el retraso en la masificación amenazan el abastecimiento y podrían elevar considerablemente los costos de energía.
El futuro del gas natural en el Perú enfrenta un escenario de incertidumbre. Aunque este recurso constituye uno de los principales soportes energéticos de la economía nacional y representa un alivio para el presupuesto de millones de familias, sus reservas se han reducido a la mitad en apenas diez años. La falta de nuevos descubrimientos y el limitado acceso al servicio en gran parte del territorio ponen en riesgo tanto el abastecimiento como los beneficios económicos que ofrece este combustible.
El gas de Camisea tiene una participación fundamental en la vida cotidiana: genera aproximadamente el 40 % de la electricidad nacional, abastece a hogares para cocinar y calentar agua, y permite el funcionamiento de vehículos e industrias. Sin embargo, su disponibilidad futura depende de nuevas inversiones en exploración y de una política que garantice su distribución en todo el país.
Según Macroconsult, una vivienda que utiliza gas natural para cocinar, calentar agua y secar ropa puede ahorrar más de S/2,000 anuales. En el transporte, un taxista puede reducir sus gastos en más de S/20,600 frente al uso de otros combustibles.
El exviceministro de Energía Pedro Gamio considera que este recurso representa una protección económica para las familias, además de ser menos contaminante que otros hidrocarburos. No obstante, cuestionó que la masificación se haya concentrado principalmente en Lima, mientras las principales ciudades del interior continúan esperando el servicio.
CATORCE AÑOS DE ESPERA
La desigualdad en el acceso evidencia el retraso de la política energética. De acuerdo con el Censo Nacional 2025, solamente 110 de los 1,893 distritos del país cuentan con acceso al gas natural. Esto significa que el 94 % todavía no dispone de este servicio.
Uno de los casos más representativos es Cusco, región donde se encuentra Camisea, pero cuyas familias aún esperan contar con conexiones domiciliarias.
El gobernador regional Werner Salcedo, también presidente de la Mancomunidad Regional Macro Región Sur, denunció que el proceso de masificación acumula más de 14 años de retraso. Según indicó, los siete gobernadores de la macrorregión esperan desde 2011 que se concrete este proyecto.
Salcedo sostuvo que contar con gas domiciliario permitiría a las familias cusqueñas ahorrar entre S/40 y S/60 mensuales frente al gasto que actualmente realizan en gas licuado de petróleo (GLP).
Una sustitución que podría multiplicar los costos
La reducción de las reservas también representa un riesgo para la generación eléctrica. El exministro de Energía y Minas Carlos Herrera Descalzi advirtió que reemplazar el gas natural por diésel tendría un impacto considerable en los costos de producción.
Explicó que generar electricidad con gas natural cuesta alrededor de 30 dólares por megavatio, mientras que utilizando diésel el valor puede alcanzar los 300 dólares. Es decir, el costo podría multiplicarse por diez.
El impacto terminaría trasladándose a los consumidores. Actualmente, un hogar paga en promedio S/120 mensuales por su recibo de electricidad, monto que podría verse presionado ante un escenario de encarecimiento de la generación energética.
