Arequipa no puede seguir creciendo sin PDM

Arequipa está por cerrar otro periodo municipal sin resolver uno de los problemas más importantes para su futuro: la ausencia de un Plan de Desarrollo Metropolitano (PDM) aprobado. La gestión de Ruccy Oscco Polar se acerca a su final y todavía no puede garantizar la culminación de un instrumento que debería orientar el crecimiento de la ciudad hasta 2045. No se trata de un trámite administrativo más, sino de una herramienta indispensable para ordenar el territorio y evitar que la expansión urbana continúe avanzando sin planificación.

Lo preocupante no es solamente el retraso acumulado, sino la falta de conducción política sobre un proceso estratégico. Que la alcaldesa admita desconocer si fueron levantadas las observaciones del Ministerio de Vivienda, respondiendo que «la verdad no tengo ni idea», revela una desconexión entre la máxima autoridad municipal y uno de los compromisos centrales de su administración. No basta con anunciar reuniones en Lima o solicitar explicaciones a los responsables técnicos cuando el tiempo de gobierno está prácticamente agotado.

La controversia entre el Ministerio de Vivienda y el Instituto Municipal de Planeamiento (IMPLA) tampoco contribuye a despejar el panorama. Mientras el sector advierte que persisten observaciones técnicas y normativas, la gerente del instituto, Patricia Muñoz, sostiene que estas fueron subsanadas y que el expediente corregido se remitió en julio. Si existen versiones distintas, corresponde a la municipalidad demostrar documentalmente cuál es el estado real del procedimiento.

Hay otro incumplimiento que no puede pasar inadvertido. El convenio de asistencia técnica con Vivienda venció el 22 de agosto y continúa pendiente de renovación. Esta situación evidencia que ni siquiera se aseguró oportunamente la continuidad del acompañamiento institucional necesario para avanzar con el documento.

Las 1 840 observaciones ciudadanas recibidas durante la consulta pública demuestran, además, que el PDM no puede elaborarse de espaldas a la población. Las decisiones sobre zonificación, áreas agrícolas, infraestructura vial y zonas de riesgo comprometen el futuro de miles de familias y condicionan las inversiones públicas y privadas.

Publicar el expediente, como anunció el IMPLA para este 6 de noviembre, es un paso necesario para transparentar el proceso, pero no equivale a aprobarlo. La ciudadanía necesita conocer qué observaciones fueron atendidas, cuáles siguen pendientes y qué obstáculos impiden cerrar el procedimiento.

La gestión de Oscco debe asumir su responsabilidad y dejar información verificable, no otra promesa de último momento. Si no logra aprobar el PDM, deberá entregar a la siguiente administración un expediente transparente, con observaciones identificadas y un cronograma viable.

RESALTAR

Arequipa no puede continuar creciendo entre invasiones, expansión desordenada y decisiones improvisadas. La planificación urbana no debe depender de los plazos políticos de una alcaldía. Es una obligación institucional que compromete a quienes gobiernan hoy y a quienes asumirán mañana.

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