Senado destituye a Peña y Pedro

Alliana asume la presidencia de Paraguay

El mandatario fue declarado culpable de mal desempeño de funciones en un juicio político. La crisis bancaria y sus presuntos conflictos de intereses precipitaron su salida del poder.

El Senado de Paraguay destituyó ayer al presidente Santiago Peña, tras declararlo culpable de mal desempeño de sus funciones en un juicio político vinculado con la crisis financiera de Ueno Bank. La decisión fue aprobada por unanimidad, con 44 votos a favor y una ausencia, y permitió que el vicepresidente Pedro Alliana asumiera la conducción del país hasta agosto de 2028.

La destitución profundiza la crisis política e institucional paraguaya, luego de que el Banco Central del Paraguay (BCP) interviniera Ueno Bank por incumplir los niveles mínimos de solvencia exigidos para operar.

El escándalo alcanzó al mandatario debido a sus vínculos empresariales con el conglomerado relacionado con la entidad financiera. Peña mantuvo participaciones accionarias en el grupo hasta 2025, dos años después de asumir la Presidencia, lo que generó cuestionamientos por posibles conflictos de intereses.

También se investigó una presunta intervención del Gobierno para facilitar la colocación de fondos del Instituto de Previsión Social (IPS), organismo que administra recursos destinados a jubilaciones y seguridad social, en dicha entidad bancaria.

RENUNCIA RECHAZADA

Un día antes de su destitución, Peña presentó su renuncia con el argumento de evitar una mayor confrontación política y preservar la estabilidad institucional. Sin embargo, el Congreso no aceptó su dimisión debido a la falta de quórum, luego de que legisladores del Partido Colorado abandonaran el pleno.

Ante este escenario, continuó el juicio político impulsado por la Cámara de Diputados y finalmente el Senado aprobó su separación del cargo.

Entre los cuestionamientos también figuran presuntos beneficios patrimoniales indebidos, préstamos recibidos de la entidad financiera y decisiones de funcionarios vinculados al sector bancario. Estos señalamientos forman parte de las acusaciones políticas, mientras que las responsabilidades penales deberán ser determinadas por la Fiscalía y la justicia ordinaria.

Con la salida de Peña, Pedro Alliana enfrenta el desafío de recuperar la confianza en el sistema financiero, atender la preocupación de los ahorristas y esclarecer el manejo de los recursos públicos comprometidos en la crisis.

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