Ocoña afrontará lluvias de El Niño sin reforzamiento en defensas ribereñas

El distrito de Ocoña se acerca a una nueva temporada de lluvias intensas sin trabajos de descolmatación ni mantenimiento de sus defensas ribereñas. La falta de intervenciones preventivas preocupa por el riesgo de desbordes del río Ocoña, cuyo caudal supera los 1 500 metros cúbicos por segundo durante la temporada alta y amenaza con comprometer hasta 3 000 hectáreas de terrenos agrícolas.

El 4 de noviembre, el Ejecutivo incluyó a Ocoña entre los 83 distritos de Arequipa declarados en emergencia por peligro inminente ante las precipitaciones previstas durante el Fenómeno El Niño 2026-2027. La medida tendrá una vigencia de 60 días, pero no contempla transferencias económicas adicionales del Tesoro Público. Por tanto, el Gobierno Regional y los municipios deberán financiar las acciones de prevención y respuesta con sus propios presupuestos institucionales. 

La falta de financiamiento adicional se suma a la ausencia de trabajos preventivos en el distrito. El alcalde electo de Ocoña, César Mamani Galindo, advirtió que el Gobierno Regional y la Gerencia Regional de Agricultura todavía no ejecutan labores de descolmatación ni reforzamiento de las defensas ribereñas con enrocado, pese a la proximidad de la temporada de lluvias. «Todavía no hay ningún trabajo en el río, ninguna descolmatación, ningún enrocado», manifestó.

La preocupación tiene antecedentes. Años atrás, las defensas ribereñas cedieron y el río afectó los terrenos de cultivo. Aunque en las últimas temporadas no se repitieron daños de esa magnitud, las estructuras requieren mantenimiento permanente para resistir el incremento del caudal durante las avenidas. En un distrito donde la agricultura constituye una de las principales actividades económicas, un desborde podría ocasionar pérdidas para los productores.

Mamani Galindo consideró que las intervenciones debieron ejecutarse durante el estiaje, entre junio y agosto, cuando la reducción del caudal facilita los trabajos con maquinaria pesada y el reforzamiento de las defensas. También planteó que se disponga de volquetes y rocas para atender oportunamente cualquier emergencia. «No se tiene que esperar a que venga el río. Los mantenimientos deben hacerse en junio, julio y agosto, cuando viene el estiaje», señaló.

El alcalde electo, quien asumirá funciones el 1 de enero de 2027, informó que busca conocer qué intervenciones prevén ejecutar el Gobierno Regional y el Ejecutivo para reducir la vulnerabilidad del distrito. Especialmente porque asumirá el cargo en plena temporada de lluvias y tras el vencimiento del decreto de emergencia. 

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