SENAMHI pronostica lluvias y 34 colegios están en riesgo de no soportar el clima
Por Jorge Turpo R.
La Contraloría advierte que solo seis de las 34 fichas de intervención solicitadas fueron elaboradas y aprobadas. Cuatro planteles presentan afectación muy grave y la falta de obras podría comprometer la seguridad de estudiantes y el inicio del año escolar 2027.
PRECIPITACIONES COMENZARON EN ZONAS ALTAS
Noviembre será un mes de lluvias en Arequipa, según el pronóstico del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI). La advertencia encuentra a la región con una preocupante deuda en infraestructura educativa porque al menos 34 colegios presentan distintos niveles de afectación por las precipitaciones y todavía no tienen garantizadas las intervenciones necesarias para proteger sus instalaciones.
Cuatro de estas instituciones tienen una condición de afectación muy grave, lo que enciende las alertas ante la proximidad de nuevas precipitaciones que según la última alerta del SENAMHI se darán hasta el lunes 8 de noviembre y continuarán a lo largo del mes.
La situación fue advertida por la Contraloría General de la República. El organismo de control encontró deficiencias en la elaboración y ejecución de las fichas técnicas de mantenimiento de las instituciones educativas afectadas por las lluvias de 2025.
El problema compromete la continuidad de las labores pedagógicas y la seguridad de estudiantes, docentes y trabajadores.

El origen de esta situación se remonta a febrero de 2025, cuando la Gerencia Regional de Educación solicitó al Gobierno Regional la elaboración de fichas técnicas de mantenimiento para 34 instituciones educativas de su jurisdicción.
Sin embargo, el proceso avanzó con lentitud. Según la información recogida por Contraloría, la Subgerencia de Estudios y Proyectos de la Gerencia Regional de Infraestructura solo elaboró y aprobó seis de las 34 fichas solicitadas.
El informe también detalla que, de un grupo de 16 instituciones educativas priorizadas, 13 tenían sus expedientes detenidos por falta de disponibilidad presupuestal informada por la Oficina de Presupuesto.
Dos colegios no habían conseguido levantar las observaciones formuladas por el consultor y otro caso fue derivado al área de preinversión porque no correspondía a una intervención de mantenimiento.
Además, de las 16 instituciones que tendrían fichas aprobadas, solamente tres habrían ejecutado los trabajos y una se encontraba en proceso de ejecución.
La relación de colegios con afectación muy grave incluye a la institución Técnico Agropecuario Artesanal, ubicada en San Juan de Tarucani; San Miguel Arcángel, en el distrito de Alca; Livia Bernal de Baltazar, en Cayma; y el colegio inicial Ayahuasi, también en Alca.
Sus condiciones requieren especial atención porque están expuestos a nuevas precipitaciones sin que se haya garantizado una solución integral. El documento precisa que el primero cuenta con ficha técnica aprobada, el segundo tenía la ficha pendiente de elaboración y los dos últimos no contaban con una ficha técnica de intervención.
La lista también comprende instituciones con afectaciones graves, entre ellas Arcata, en Cayarani; Jesús María, en Paucarpata; Inicial Hunter, en Jacobo Hunter; el CPED Alto Huarangal, en Samuel Pastor; José Miguel Morales Dasso, en Orcopampa; Glorioso Juan Pablo Vizcardo y Guzmán, en Pampacolca; Principito Azul, en La Joya; Andrés Avelino Cáceres, en Huambo; Chacana, en Cotahuasi; Javier Heraud, en Alto Selva Alegre; y Nuestra Señora María del Pilar, en Cháparra.

Otras instituciones presentan daños moderados, lo que demuestra que el problema tiene alcance provincial y no se limita a una jurisdicción.
La advertencia de Contraloría es contundente. El organismo señala que la falta de intervención podría poner en riesgo la continuidad de las labores pedagógicas, así como la salud e integridad de la población educativa, considerando la proximidad del periodo de lluvias 2026 y el Fenómeno de El Niño 2026-2027.
El calendario escolar añade presión al problema. Las clases concluirán recién el 11 de diciembre, por lo que las precipitaciones de noviembre podrían afectar el desarrollo de las actividades educativas y obligar a suspender labores en algunos planteles.
Pero el riesgo no termina con el cierre del año escolar. Los daños que se produzcan o se agraven durante los próximos meses podrían comprometer el inicio de las clases en marzo de 2027.
A este escenario se suma el cambio de autoridades previsto para enero. La renovación de la gestión regional podría retrasar todavía más las decisiones administrativas y la ejecución de intervenciones, especialmente si no se dejan encaminados los expedientes y presupuestos necesarios.
La Contraloría recomendó comunicar los hallazgos al gobernador regional para que adopte medidas preventivas y correctivas. El problema exige decisiones inmediatas. No basta con esperar que termine la temporada de lluvias para evaluar los daños.
Si las intervenciones siguen postergándose, Arequipa podría llegar al inicio del año escolar 2027 con colegios que todavía presentan filtraciones, deterioro de sus ambientes y condiciones que comprometan la seguridad de miles de escolares.
