Sequía y escasez de agua por El Niño se agravarán desde diciembre

Senamhi advierte que la falta de lluvias afectará los cultivos y la alimentación del ganado en el sur y la Amazonía. Las temperaturas cálidas registradas durante el año también perjudican el desarrollo de los productos agrícolas.

REGIONES

Los efectos del fenómeno El Niño relacionados con la sequía y la escasez de agua comenzarán a sentirse con mayor intensidad desde diciembre en diversas localidades del sur y la Amazonía del Perú. Así lo advirtió el ingeniero Nelson Quispe, especialista del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), quien alertó sobre las consecuencias de la disminución de las precipitaciones en estas zonas del país.

El especialista explicó que este escenario constituye una de las manifestaciones del fenómeno climático, diferente a las lluvias intensas e inundaciones que afectan principalmente a las regiones del norte peruano. En el sur, la preocupación se concentra en la insuficiencia de lluvias, que comprometería la actividad agrícola y la disponibilidad de alimento para los animales destinados a la ganadería.

“Posiblemente a partir de diciembre veamos a esta situación agravarse más”, señaló Quispe en declaraciones a la Agencia Andina, al referirse a la evolución de las condiciones climáticas previstas para los próximos meses.

TEMPERATURAS AFECTAN CULTIVOS

El representante del Senamhi también advirtió que las condiciones cálidas registradas durante el presente año, tanto en verano como en invierno, han tenido repercusiones en la producción agrícola. Según indicó, las temperaturas llegaron a ubicarse hasta 10 grados por encima de los valores habituales en determinados periodos.

Esta situación influye en el desarrollo de los cultivos y en las características de los productos cosechados. “Esa situación hace que los frutos cosechados no tengan el tamaño esperado, por ejemplo”, precisó el especialista.

No obstante, Quispe sostuvo que el fenómeno El Niño también podría generar efectos favorables para determinados productores agrarios, especialmente en regiones como Piura y Lambayeque, donde existen zonas desérticas destinadas a la agroexportación.

Explicó que las lluvias pueden permitir la acumulación de agua en el subsuelo, mediante la recarga de las napas freáticas, recurso que posteriormente podría ser aprovechado para el desarrollo de la agricultura.

PREVENCIÓN

Frente a este panorama, el especialista exhortó a la población y a los distintos sectores económicos a adoptar medidas preventivas para reducir los impactos de las condiciones climáticas adversas.

Quispe recordó que el fenómeno recién comienza y que sus efectos podrían extenderse durante los próximos cinco meses, por lo que resulta fundamental anticiparse a los problemas de disponibilidad hídrica.

La advertencia cobra especial importancia para las regiones del sur, donde la agricultura y la ganadería dependen de las precipitaciones y de una adecuada gestión del recurso hídrico.

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