Edificio del Ceprunsa sin avances físicos
Entrega se prevé recién para 2028.
Por Danna Felipe B.
Las clases virtuales jamás podrán superar a las presenciales. La pandemia causó la digitalización del Centro Preuniversitario de la UNSA y pese a que ya terminó, miles de postulantes siguen recibiendo el servicio a través de una pantalla. Se suponía que esta medida era provisional hasta la puesta en funcionamiento del edificio del Ceprunsa. Sin embargo, en pleno 2026, los avances son paupérrimos. Según la directora de este tipo de proceso de admisión, la doctora María Elena Rojas, el expediente técnico aún no ha sido aprobado.
El proyecto “cobró fuerza” en 2024 tras aprobarse la Resolución que prioriza la ejecución del edificio bajo la modalidad de obras por impuestos, pero desde ese año mayores avances no se han tenido.
Rojas Zegarra, quien en 2024 asumió como directora del Ceprunsa, justificó a la Universidad por los retrasos y responsabilizó a la empresa.
“Es por la empresa, por poner un ejemplo, nosotros hemos pedido que todas las aulas deben tener cámaras de video vigilancia y en los pasadizos; la empresa dice si ya hemos levantado la observación, pero cuando vamos a ver el expediente no es así y solo se consideró las cámaras en el primer piso”, explicó.
Es necesario recordar que, tal como ocurre en cualquier gestión, el titular del proyecto es el principal responsable de todo retraso o adicional que se presente. Además, es lamentable que esto se repita una y otra vez en inversiones públicas. En cambio, las privadas parece que siempre avanzan según lo planificado.
“Nuestra proyección era que en agosto del 2025 se tenía que aprobar el expediente, pero se ha ido alargando y tuvimos la coincidencia con el Congreso Internacional de la Lengua Española; no pudimos reunirnos, no pudimos hacer nada, después más o menos. Este año hemos iniciado con fuerza”, dijo la doctora María Elena Rojas.
De acuerdo con una nueva proyección, este año de todas maneras deben iniciar los trabajos físicos; la ejecución del edificio tendrá un plazo aproximado de ejecución de año y medio para que sea usado recién en 2028.
“Por más que nos apuremos, la funcionalidad se va para 2028”, concluyó la catedrática.
