Promover la formalización, si yo pude, tú también
Daniela Salas, candidata a diputada, afirma que una micro y pequeña empresa no puede dejar de crecer.
ELECCIONES 2026
Para la candidata a la Cámara de Diputados por el partido político Sí Creo, Daniela Salas Segura, la palabra formalización no es un discurso vacío ni una promesa más de campaña: es una historia personal. Madre, emprendedora y ahora postulante al Congreso, Salas sostiene que el Perú necesita apostar por quienes todos los días levantan el país desde un pequeño negocio, una carretilla o un taller familiar.
“Los micro y pequeños empresarios son el verdadero motor de nuestra economía. Pero mientras sigan trabajando solos, sin apoyo ni seguridad, el país no avanzará. Yo quiero que el Estado esté con ellos, no en su contra”, afirma la candidata con convicción.
Su lema —“Si yo pude, tú también”— nace de su propia experiencia. Antes de tener su pequeña empresa registrada, Salas vendía productos de alta competencia en las calles del centro de Arequipa. “El horizonte era corto y lleno de obstáculos”, recuerda. “Había días en que las ventas apenas alcanzaban para el almuerzo, y no tenía tiempo ni medios para pensar en crecer. Pero llegó un momento en que decidí formalizarme. No fue fácil, pero hoy tengo mi propia marca y mis clientes confían más en mí”.
FORMALIZACIÓN: PUNTO DE PARTIDA
La candidata reconoce que formalizarse en el Perú no es sencillo. Los trámites burocráticos, los impuestos y la falta de orientación hacen que muchos emprendedores se desanimen. “Por eso quiero que el Estado cambie la manera de tratar al pequeño empresario”, explica. “En lugar de llenarlo de papeleo, hay que acompañarlo con asesoría, capacitación y crédito accesible. Formalizarse debe sentirse como un paso hacia adelante, no como una carga”.
Daniela Salas propone que el Congreso apruebe una ley que simplifique los procesos para la inscripción de micro y pequeñas empresas (mypes), especialmente en regiones donde la informalidad es alta. “La formalidad no puede ser un privilegio de las grandes empresas. Debe ser una oportunidad para todos”, señala.
Su planteamiento incluye la creación de ventanillas únicas digitales en los municipios y gobiernos regionales para los trámites de registro, licencias y permisos. “No puede ser que un emprendedor pierda semanas en oficinas y colas interminables. Cada hora que pasa esperando un papel es una hora menos de trabajo y de ingresos”.
«SI YO PUDE, TÚ TAMBIÉN»
El mensaje de la candidata ha calado entre comerciantes, productores y jóvenes emprendedores. Ella insiste en que el cambio empieza por creer que es posible. “Tengo muchos amigos que todavía trabajan en la informalidad, vendiendo en la calle o produciendo desde sus casas. Yo los entiendo. Sé lo difícil que es empezar. Pero también sé que pueden salir adelante. Si yo pude hacerlo, ellos también pueden”, afirma.
Para Salas, la formalización no solo significa tener un RUC o pagar impuestos; es una forma de dignificar el trabajo. “Cuando uno se formaliza, se abre la puerta a nuevos clientes, a créditos, a capacitaciones. La gente comienza a verte distinto. Yo quiero que mis amigos y mis vecinos vean que sí se puede. Que ser formal no es un castigo, sino una manera de crecer”.
Su testimonio, dice, es la mejor prueba de que el esfuerzo da resultados. “Yo soy formal ahora porque quise serlo, porque me lo propuse. Pero siento que el Estado no me apoyó. A veces el gobierno parece lejos, indiferente. Eso es lo que quiero cambiar. Necesitamos un Estado cercano, que acompañe, que oriente, que premie el esfuerzo”.
EL ESTADO TAMBIÉN DEBE CUMPLIR
La candidata señala que el compromiso con la formalidad no puede ser solo de los ciudadanos; el Estado también debe ponerse “a derecho” con la población. “No se puede pedir a la gente que pague impuestos si no tiene garantizados servicios básicos como Salud y Educación de calidad”, enfatiza.
“En los centros de salud debe haber médicos especialistas para no saturar los hospitales. Todos los días vemos largas colas en los nosocomios y personas que no logran una cita. Si el Estado no responde, la gente siente que es inútil ser formal. ¿Para qué contribuir si no se recibe nada a cambio?”, cuestiona.
Por ello, plantea una reforma integral del sistema de atención primaria, fortaleciendo los puestos de salud en zonas alejadas y dotándolos de personal médico suficiente. “La salud debe ser una prioridad real. Cuando una madre de familia pierde un día entero en un hospital, también pierde ingresos, y eso perpetúa la pobreza. Si queremos formalidad, tenemos que dar seguridad y servicios que funcionen”.
En Educación, propone becas regionales para hijos de microempresarios que cumplan con sus obligaciones tributarias. “El Estado debe premiar a quien hace las cosas bien. Si cumplimos, debe haber un retorno en oportunidades, no solo en sanciones”.
IMPULSO LEGISLATIVO Y ACOMPAÑAMIENTO
De llegar a la Cámara de Diputados, Daniela Salas asegura que promoverá un paquete legislativo orientado al crecimiento sostenido de las mypes. Su propuesta incluye incentivos tributarios para las empresas que logren formalizarse en el primer año, así como líneas de crédito con tasas preferenciales a través de programas estatales.
“Muchos emprendedores no acceden a crédito porque no tienen historial financiero ni garantías. Pero si el Estado les ofrece un respaldo inicial, podrán invertir y generar empleo. La formalidad no debe ser solo un deber moral, sino también una oportunidad económica”, argumenta.
Además, plantea alianzas con universidades e institutos tecnológicos para que los jóvenes estudiantes desarrollen proyectos de innovación junto a pequeños empresarios. “Así formamos una nueva generación de emprendedores que entiende que la formalidad y la educación van de la mano. Nadie se formaliza solo; se necesita comunidad y conocimiento”.
UNA MIRADA SOCIAL
Salas Segura no pierde de vista el aspecto humano de su propuesta.
“Formalizarse también significa tener seguridad social, acceso a créditos, jubilación. Eso da tranquilidad. Muchos peruanos trabajan toda su vida sin seguro, sin aportes, sin estabilidad. No puede ser que el país crezca y su gente siga desprotegida”.
Considera que la informalidad no es un problema moral, sino estructural. “La mayoría de informales no lo son porque quieren, sino porque el sistema los empuja a eso. Si se les brinda confianza, educación financiera y reglas claras, se formalizarán”.
La candidata insiste en que la solución no pasa por sancionar o perseguir al pequeño comerciante, sino por integrarlo al sistema. “El Estado debe mirar al microempresario como un aliado, no como un evasor. Ellos son los que sostienen la economía popular”.
UN HISTORIA QUE INSPIRA
El caso de Daniela Salas resume el esfuerzo de miles de mujeres peruanas que, entre la familia y el trabajo, construyen sus propios caminos. “Soy madre y sé lo que significa luchar todos los días por los hijos. Por eso quiero ser la voz de quienes trabajan desde temprano para darles un futuro mejor”, afirma.
Asegura que su candidatura no nació de la política tradicional, sino de la experiencia diaria. “Yo no vengo de una familia poderosa ni de un partido de siempre. Vengo del trabajo honesto, de la calle, de los mercados. Y desde ahí quiero legislar. Si nosotros no hablamos por nosotros mismos, nadie lo hará”.
En su recorrido por Arequipa y otras regiones del sur, la candidata ha recogido las mismas preocupaciones: inseguridad, desempleo y desconfianza. Pero también ha encontrado esperanza.
“La gente quiere creer otra vez en la política, pero necesita ver resultados. Yo quiero empezar demostrando que se puede hacer política desde la honestidad y la cercanía”, dice.
Finalmente, Salas sintetiza su visión en una frase que se ha vuelto su sello de campaña:
“Promover la formalización no es solo un plan económico; es un acto de justicia. Si yo pude, tú también puedes. Y si todos podemos, el país entero saldrá adelante”.
