Balcázar descarta presión del Congreso por cambio en la PCM
El presidente de la República, José María Balcázar, descartó que la reciente renovación del Gabinete Ministerial haya respondido a presiones del Congreso y afirmó que la decisión se tomó en el marco de sus atribuciones constitucionales. En ese contexto, justificó la salida de la entonces presidenta del Consejo de Ministros, Denisse Miralles, como parte de una estrategia para fortalecer la lucha contra la inseguridad ciudadana.
El mandatario explicó que la renuncia de Miralles fue solicitada directamente por el Ejecutivo, pese a que el gabinete se encontraba próximo a solicitar el voto de confianza ante el Parlamento.
“Yo puedo cambiar a cualquier ministro. El objetivo es darle mayor fuerza a la respuesta del Gobierno frente a la delincuencia”, sostuvo.
Como parte de esta reconfiguración, Balcázar anunció la designación de Luis Arroyo como nuevo titular de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), destacando que su gestión tendrá un enfoque renovado para enfrentar el crimen organizado.
El jefe de Estado insistió en que no existe relación entre este cambio y eventuales presiones políticas o temores a una negativa del Congreso en el voto de confianza. Según indicó, la decisión responde exclusivamente a la necesidad de mejorar la capacidad de respuesta del Ejecutivo ante una de las principales preocupaciones ciudadanas: la inseguridad.
En cuanto a las medidas que se implementarán, Balcázar adelantó que el Gobierno priorizará el uso de tecnología avanzada para combatir delitos como la extorsión. En particular, mencionó la interceptación de comunicaciones como una herramienta clave para desarticular redes criminales que operan a través de teléfonos móviles.
Asimismo, señaló que el nuevo premier evaluará posibles cambios en los altos mandos de la Policía Nacional, en función de criterios técnicos, como parte de una reorganización del sector Interior orientada a mejorar los resultados en la lucha contra la delincuencia.
Finalmente, el mandatario reiteró que su gestión mantendrá una línea de acción firme frente al crimen, apostando por medidas concretas que permitan recuperar la seguridad y fortalecer la institucionalidad del país.
