Semana Santa: fe católica y tradición andina se unen en el cerro Azoguini
PUNO
Miles de fieles participaron en las celebraciones de Semana Santa en la región Puno, donde la devoción católica se fusiona con las creencias ancestrales andinas en una de las manifestaciones religiosas más representativas del sur del país.
El Viernes Santo, la peregrinación partió desde el Santuario de la Virgen de la Candelaria hacia el cerro Azoguini, en un recorrido que se extendió por más de dos horas. Durante el ascenso, los fieles recrearon las 14 estaciones del vía crucis, dejando piedras como símbolo de sus pecados, preocupaciones y peticiones.
En la cima del cerro, considerado un espacio sagrado tanto para católicos como para creyentes de la cosmovisión andina, los participantes encendieron velas, recogieron hierbas medicinales y construyeron pequeñas casas de piedra. Estas representaciones simbolizan anhelos como la vivienda propia, el progreso económico o la salud familiar.
El ambiente estuvo marcado por la reflexión, las oraciones y el humo de las velas, en medio de un paisaje natural que refuerza el sentido espiritual del ritual. Para muchos asistentes, este acto no solo representa una tradición religiosa, sino también una conexión profunda con la tierra y los llamados “apus”, espíritus protectores de las montañas.
La Municipalidad Provincial de Puno brindó apoyo logístico para garantizar la seguridad de los asistentes y resaltó la importancia de preservar esta tradición, que atrae cada año a cientos de familias y visitantes.
Las celebraciones continuaron en la Basílica Menor de la Catedral de Puno, donde el obispo Jorge Pedro Carrión Pavlich presidió la misa de la Cena del Señor. Durante la ceremonia se realizó el tradicional lavatorio de pies, símbolo de humildad y servicio, recordando el gesto de Jesucristo con sus apóstoles.
La jornada incluyó también la adoración al Santísimo Sacramento, en un ambiente de recogimiento que preparó a los fieles para el Viernes Santo. Estas actividades reflejan el sincretismo religioso que caracteriza a Puno, donde la fe y la identidad cultural se entrelazan, fortaleciendo el sentido de comunidad y tradición.
