Más de 240 mil arequipeños no emitieron su voto en estas elecciones

La región registró una participación mayor que en las Elecciones Generales del 2021, pero uno de cada cinco ciudadanos habilitados se ausentó de las urnas. La mayor inasistencia se concentró en provincias rurales como La Unión, Condesuyos y Castilla.

DISMINUYÓ EN COMPARACIÓN AL 2021

El dato que marcó la jornada electoral en Arequipa no estuvo solo en el conteo de votos, sino también en los que no llegaron a emitirlos. En las Elecciones Generales del 12 de abril, unos 240 mil ciudadanos no acudieron a sufragar, lo que dejó un ausentismo regional del 20%.

La cifra representa una mejora frente al proceso de 2021, cuando la inasistencia bordeó el 30%. Sin embargo, el descenso del ausentismo no elimina la señal de alerta: una quinta parte del electorado arequipeño permaneció fuera de una elección clave para definir presidente, Congreso bicameral y Parlamento Andino.

Arequipa llegó a esta jornada con un padrón de 1 millón 226 mil 525 electores habilitados, uno de los más altos del país. Bajo ese universo, el 20% de ausentismo equivale a una bolsa electoral significativa que dejó de participar en una decisión nacional y regional de alto impacto.

La evaluación fue confirmada por Brenda López, gestora de la ONPE en Arequipa, quien señaló que la participación ciudadana se aproximó al 80% y que el ausentismo se redujo en diez puntos respecto de la elección general anterior. Ese balance fue expuesto mientras avanzaba el procesamiento de actas en toda la región.

El comportamiento no fue uniforme en todo el territorio. De acuerdo con el reporte electoral, las mayores tasas de ausentismo se concentraron en La Unión, Condesuyos y Castilla, provincias con marcada ruralidad y presencia de población adulta mayor, un factor relevante si se considera que el voto es facultativo para personas mayores de 70 años.

El dato cobra especial importancia porque el ausentismo no solo mide desinterés, sino también el grado de conexión entre el proceso electoral y la ciudadanía. En términos concretos, el 20% de inasistencia implica que una porción amplia de la población no intervino en la elección de las autoridades que tomarán decisiones sobre seguridad, economía, salud y representación parlamentaria.

Aun así, el panorama arequipeño fue menos adverso que el de 2021. La reducción del ausentismo sugiere una recuperación de la participación, pese a la complejidad de estos comicios y al tamaño del padrón regional. No se trató de una asistencia total, pero sí de una respuesta ciudadana más amplia que en la elección pasada.

El contexto operativo también ayuda a leer esa cifra. En Arequipa se instalaron 4 215 mesas de sufragio y, según el balance expuesto por la propia coordinación regional, la última mesa se habilitó a las 9:40 de la mañana, con asistencia mayoritaria de miembros titulares y suplentes. Eso reduce el peso de una falla de instalación como explicación central del ausentismo.

Mientras la atención pública se concentra en los resultados, la ONPE reportó además que más del 93% de actas ya había sido procesado y que quedaban 244 por sistematizar, junto con 34 actas observadas. Ese avance permite afirmar que la tendencia del ausentismo en Arequipa ya está definida y no cambiará de forma sustancial en el cierre del cómputo.

El mensaje de fondo es claro: Arequipa participó más que en 2021, pero todavía carga con una franja electoral demasiado amplia fuera de las urnas. Para la región, el desafío no termina con el conteo de votos, sino con entender por qué 240 mil ciudadanos optaron por no acudir y qué debe corregirse para que la próxima convocatoria tenga una participación más sólida y representativa.

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