Madres coraje y deportistas sobre silla de ruedas

El Pueblo conversó con cuatro mamás que hoy serán más engreídas que nunca por sus hijos, son la fuerza para hacer labores de hogar y jugar al básquet sobre silla de ruedas. Han vencido temores y adversidades para buscar la felicidad y forjar un buen futuro para sus hijos. Ellas integran el equipo de básquet Asociación Desafío Sobre Ruedas Arequipa.

Son cuatro mamás dedicadas a la formación de sus hijos y al deporte. Las adversidades no las han derrotado.  Han vencido temores y adversidades. Siempre al pie del cañón con la voz fuerte para imponer disciplina en la casa y con el físico perfecto para defender los colores de su equipo en las canchas de básquet.

El Pueblo conversó con ellas. En medio del trajín de las labores del hogar recordaron, las cuatro, que el amor de la familia y sobre todo de los hijos es fundamental para vivir y dar vida. Hoy es el día especial, sin embargo, Evelyn, Carmen, Gloria y Karina reciben amor a diario.

CARMEN. Junto a su bella hija hoy en un día especial.

Sus hijos son el impulso. El empuje de sus sillas de ruedas a la hora encestar la pelota, de lograr un punto, la victoria. Son cuatro madres coraje que han vencido a las adversidades. No se han ocultado, al contrario, están a la vista de todos porque son súper activas. Su esfuerzo en la casa y en las canchas es admirable.

La vida de cada una de ellas es como para escribir un libro pero, en este espacio de El Pueblo, buscamos solo algunas frases para describir lo que sienten.

Evelyn Juárez Ochoa es actual presidenta del club deportivo Asociación Desafío Sobre Ruedas Arequipa. Sufrió un accidente. Parece incansable, como si la energía le fuera a durar sin necesidad de recargas. “Ser mamá es lo más importante de mi vida. Cambió todo en mí porque ya no fue solo mi corazón el que latía, fueron los de mis hijos”, dice Evelyn quien ha buscado mantenerse siempre con buena salud, por eso es que practica el deporte, lo recomienda y lo impone entre los suyos. ”El deporte te educa. Quiero que mis hijos sean buenas personas, profesionales y puedan servir a la sociedad”.

CAMPEONA. Evelyn junto a sus hijos y su trofeo de campeona luego de buenos partidos de básquet.

“Yo soy muy organizada por eso no me genera problema las labores en casa y el deporte, si es que tengo otro tipo de actividades normal. Estoy agradecida con mis hijos, la familia y por ser madre, gracias a Dios”.  

Gloria Magdalena Vilca Torreblanca también pasa los 30 años. Tiene secuelas de la polio. La energía que le da el básquet la plasma también en casa y los quehaceres diarios. “Nadie nace sabiendo ser madre y con una discapacidad es un punto menos a tu favor. Así que con fuerza y amor pude aprender, nunca se termina de aprender”, le dijo a El Pueblo.

Cambió todo cuando nació su hijo, ella sintió que dejó de ser prioridad. La tarea ahora estaba dedicada al pequeño que va creciendo para ser su apoyo, su fuerza, su todo. “Una tiene que organizarse. Cuando hago deporte mi hijo me ayuda y eso es lo máximo. Sin embargo, como toda madre quiero que sea profesional para que pueda desarrollarse en esta vida y alcanzar sus logros”.

Gloria recuerda que no todos en su entorno vieron con buenos ojos el hecho de que sea madre por su discapacidad. Sin embargo, para ella fue lo mejor que le pasó en la vida.

Carmen Rosa Hancco Arredondo también tiene secuelas de la polio, pero salió adelante y vive como toda persona afrontando problemas, adversidades, la dicha de ser madre y vivir en familia.

“Ser madre significó madurar y ser responsable. Maduré más y trabajé, lo hice por ella, por mi hija Carol. Ella es mi soporte porque dividimos horarios para hacer varias cosas. Por eso es que puedo entrenar para jugar básquet sobre silla de ruedas”, le cuenta a El Pueblo.

Su gran objetivo es ver a Carol como profesional. “Ella es lo mejor que me pasó en la vida”.

AMOR DE MADRE. Gloria junto a su hijo, el impulso y felicidad en la vida.

Karina Luis Torres Mendoza tiene secuelas de mielomeningocele, defecto congénito en la columna vertebral, es muy conocida porque integra la selección peruana de básquet damas sobre silla de ruedas. También integra el equipo del club deportivo Asociación Desafío Sobre Ruedas Arequipa que hace dos semanas fue campeón en un torneo internacional.

Asegura que ser mamá es una bendición, pero también una gran responsabilidad. “Es un amor inmenso”.

“Desde que nació mi hijo Josué, mi vida se transformó, me volví una mujer muy fuerte con muchas fortalezas y con muchas ganas de dar lo mejor de mí. Quiero que mi hijo Josué sea feliz ahora y en el futuro, cuidándolo, demostrándole mi amor incondicional, transmitiéndole valores y herramientas para que sea una persona independiente, honorable y capaz de alcanzar y realizar sus metas y sueños”, refirió a El Pueblo.

Como mamá deportista busca planificar y organizar estrictamente sus entrenamientos y las tareas del hogar. Sigue un plan para respetar horarios y espacios. ”El apoyo de mi esposo y mi familia es un factor fundamental para ser mamá y deportista”.

¿Qué sentiste a la hora de convertirte en mamá?

-¡¡¡Sí, ser mamá es lo mejor que me pasó en la vida!!! Es una experiencia única y transformadora, que marca un antes y un después en mi vida. Ser mamá es mi versión más fuerte.

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