Graves deficiencias en conservación de medicinas en hospitales del Minsa
EN EL SUELO Y SOBRE CARTONES
La Contraloría General de la República alertó sobre serias deficiencias en las condiciones de almacenamiento y conservación de medicamentos en establecimientos de salud de Arequipa, situación que podría comprometer la calidad de los productos farmacéuticos y poner en riesgo la atención de miles de usuarios del sistema público de salud.
Las observaciones fueron realizadas durante visitas de control efectuadas en el almacén especializado de la Gerencia Regional de Salud de Arequipa (Geresa), así como en el Hospital Alto Inclán de Mollendo y la Red de Salud Islay, donde se detectaron condiciones que incumplen las Buenas Prácticas de Almacenamiento (BPA).
De acuerdo con el Informe de Visita de Control N.° 007-2026-OCI/0663-SVC, correspondiente al periodo del 23 al 29 de abril de 2026, en el Almacén Especializado del Sistema Integrado de Suministro de Productos Farmacéuticos, Dispositivos Médicos y Productos Sanitarios (SISMED) de la Geresa se hallaron diversos lotes de medicamentos almacenados directamente sobre el suelo y colocados sobre planchas de cartón.
Durante la inspección realizada el 24 de abril, el personal de control también identificó deficiencias en la infraestructura del almacén. Las paredes presentan desprendimiento de pintura debido a la humedad acumulada, situación que favorecería la presencia de partículas contaminantes y proliferación de microorganismos que podrían afectar la integridad de los medicamentos.
Asimismo, se observó que el techo suspendido del ambiente presenta aberturas en sus uniones, además de cables eléctricos enmarañados, lo que evidencia problemas de mantenimiento y riesgos para la seguridad del establecimiento.
La Contraloría recordó que las Buenas Prácticas de Almacenamiento establecen que los productos farmacéuticos y dispositivos médicos deben permanecer sobre estructuras adecuadas como pallets, estantes o racks, a fin de evitar contacto con la humedad, facilitar la limpieza y garantizar una adecuada circulación de aire. El incumplimiento de estas medidas incrementa el riesgo de contaminación y deterioro de los productos.
Las observaciones también alcanzaron al Hospital Alto Inclán de Mollendo y la Red de Salud Islay. En la visita de control realizada el 27 de abril, se verificó que la capacidad operativa de almacenamiento de la farmacia del hospital ha sido superada debido a la gran cantidad de productos almacenados.
Según el informe, la Red de Salud Islay no cuenta con un almacén especializado propio, motivo por el cual se habilitaron ambientes provisionales dentro del mismo hospital para guardar medicamentos e insumos médicos. Sin embargo, dichos espacios no reúnen las condiciones necesarias para garantizar un adecuado control ambiental, orden técnico ni seguridad.
La comisión de control constató que 416 cajas de productos farmacéuticos destinadas al Hospital Alto Inclán fueron colocadas sobre parihuelas en pasillos y zonas no acondicionadas para almacenamiento seguro. Del mismo modo, otras 200 cajas pertenecientes a la Red de Salud Islay permanecen almacenadas dentro del hospital en ambientes que no cuentan con registros diarios de temperatura ni humedad.
La ausencia de controles ambientales representa un riesgo importante, debido a que muchos medicamentos requieren condiciones específicas de conservación para mantener su eficacia y calidad. Las variaciones de temperatura o humedad podrían alterar sus propiedades y afectar directamente a los pacientes que los reciben.
El Órgano de Control Institucional (OCI) de la Geresa comunicó las observaciones al gerente regional de Salud para que adopte medidas preventivas y correctivas inmediatas que permitan subsanar las deficiencias detectadas y garantizar condiciones adecuadas de almacenamiento.
La Contraloría precisó que el informe completo se encuentra disponible en el portal institucional de la entidad y reiteró la necesidad de que las autoridades regionales prioricen acciones orientadas a fortalecer la cadena de conservación de medicamentos y dispositivos médicos en beneficio de la población usuaria de los servicios de salud pública.
Las observaciones revelan nuevamente las limitaciones de infraestructura y capacidad operativa que afrontan diversos establecimientos de salud de la región, especialmente en provincias, donde el incremento de insumos y medicamentos supera las condiciones disponibles para su adecuada conservación.
